Estaba esperando en el andén del tren, oía ya de fondo como se acercaba, en mi kindle decía que me quedaban apenas 3 minutos de lectura, veía ya en el horizonte de las vías el morro de la máquina, pero no podía soltar las últimas páginas de Revolución (Revolução), de Hugo Gonçalves. La apoteosis del final narrado de la familia Storm me tenía enganchada.
Lo que empezó como una novela histórica para narrar la revolución de los claveles y su desarrollo posterior, acaba por convertirse el álbum generacional de una familia a la que te une la empatía.
Revolución tiene desde el principio todos los ingredientes que se le piden al género: construir personajes verosímiles en el momento histórico y vital en el que se encuentran y con los que puedes conectar y transitar los hechos que se cuentan. Es más, Revolución consigue ser más objetivo que muchos libros de Historia, dando voz a las subjetividades de los personajes para conocer los puntos de vista diversos y distantes entre sí que suceden cuando hay un momento de cambio tan relevante como el de la transición de una dictadura a la democracia.
Portugal, como España, vivió una larga dictadura que, naturalmente, obligó a tener una posición. Así sucede, y es realmente interesante ver cómo el desarrollo del libro va modulándose, mostrando primero unos personajes conducidos por su posicionamiento político y como posteriormente, son sus decisiones las que les llevan por un camino o por otro. La vida es eso, la secuencia de decisiones aunque en algunas ocasiones las opciones a escoger parecen venir dadas.
Soy lectora habitual de escritores lusófonos*, Saramago, José Eduardo Agualusa, Mia Couto, Peixoto, Valter Hugo Mae… así que no era extraño que me inclinara por descubrir a Hugo Gonçalves. Aunque en realidad, lo que me hizo decantarme por Revolución fue saber que se encontraba entre las novedades de Libros del Asteroide. La curiosidad por ver qué venía para acercarnos a Portugal, aún muy desconocido para muchos en este lado de la frontera.
*Tengo una deuda con las escritoras y acepto recomendaciones, aunque sé que empezaré por Lobos, de Tania Ganho.
En una entrevista en el Ojo Crítico, Gonçalves dijo no haber escrito pensando en la memoria, aunque sí se reconoce como ciudadano y padre y no dejar de ver necesario mantener la memoria de cómo se construyó la democracia. Como lectora española, nacida ya en los 80, me veo paralela a ese pensamiento. También leo por eso, y me ha resultado por momentos necesario parar y pensar en las diferencias y similitudes que ambas democracias, portuguesa y española, han tenido y en cómo la actualidad pone de manifiesto que nada se puede dar por sentado.
Ante todo, para mí, Revolución es un libro que muestra los caminos transitados por un país en efervescencia: con una dictadura a sus espaldas de la que cuesta tomar distancia, guerras coloniales activas que gastan la juventud de muchos hombres, retornados de esas colonias sin arraigo ni lugar… Pero también es un libro que cuenta como ningún otro cómo las elecciones individuales condicionan el futuro personal y el de toda una familia y a su vez el de toda una sociedad.
Por cómo está escrito y cómo desarrolla los personajes, tienen una esencia muy cinematográfica, con banda sonora incluida. Podría ser porque Hugo Gonçalves es también guionista o porque para el personaje de Maria Luisa Storm hay una película que marca el inicio de su conciencia política.
Hablemos de esos personajes: Malu Tormenta (Maria Luisa Storm), la hermana revolucionaria, que se interpela a sí misma; Pureza Storm, uno de los personajes, que por su condición de hermana mediana, me parece de los más difíciles de retratar; Frederico Storm, el pequeño, el que vive atrapado entre Peter Pan y su narrador interno (el que pone la banda sonora); Antonia, la madre, la madre y el peso de su culpa alargándose por toda la trama; y también Diego, Nádia, Raposo, Ricardo Walker… Un elenco que pone voz a las aristas y planos de la historia.
Yo he leído la edición en portugués de Companhia das Letras, publicada en octubre de 2023, que resultó ganadora del Prémio Literário Fernando Namora 2024. Ahora, Libros del Asteroide pone al alcance de los lectores españoles la traducción y es toda una invitación para deshacer el reduccionismo al que por aquí se ha limitado el símbolo del clavel y el 25 de abril, para abrir la puerta a un Portugal más próximo.





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