Barcelona de charco en charco
Llegué a Barcelona con el día soleado, aun así llevaba las botas de lluvia puestas.
Llegué a Barcelona con el día soleado, aun así llevaba las botas de lluvia puestas.
Cuando el caballo de Troya dejó de ser reclamado se convirtió en volador. Sabe que no
Egocéntrica. Pensaba que mi cuerpo estaba formado por palabras. Egocéntrica. Pensaba que yo misma era
El paseo se hizo demasiado corto y el tiempo demasiado breve.
Dicen que el arcoiris nace en un cubo de monedas de oro custodiado por unos