Al pie de la foto Bitácora Eran espigadas Por Lele Sorribas / noviembre 14, 2012 LeleSorribas2012 Eran espigadas y llevaban sombreros exóticos. Eran espigadas y gustaban de verse a contraluz. Eran espigadas y con tarde ventosa siempre hacían baile. Etiquetas: Fotografía También te puede interesar Le he pedido a Miguel que se calle Por Lele Sorribas / septiembre 1, 2026 El paisaje es solo la excusa Por Lele Sorribas / agosto 30, 2026 ¿Por qué nos gusta llorar con los libros? Por Lele Sorribas / agosto 10, 2026 Peñíscola después de Jerusalém Por Lele Sorribas / julio 22, 2026 Escribir para hacer habitable el silencio. Sobre Luciérnaga, de Natalia Litvinova Por Lele Sorribas / febrero 1, 2026 Navegación por las entradas Anterior Reavivando la llama. Trabajos de Foto-fijaSiguiente Dolió Eran espigadas comentarios en «2» Bailando a contraluz lo exótico se convierte en una dulce repetición, como un sueño que vuelve cada noche a deleitarte bajo el mismo son. Responder Bailemos, pues :)Como dice Murkami en Baila, Baila, Baila, hay que seguir bailando, no hay que detenerse, las conexiones y el saber por qué sucederán.Gracias, Oli! Responder Deja una respuesta Cancelar la respuestaTu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *Comentario * Nombre * Correo electrónico * Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente.
Bailando a contraluz lo exótico se convierte en una dulce repetición, como un sueño que vuelve cada noche a deleitarte bajo el mismo son. Responder
Bailemos, pues :)Como dice Murkami en Baila, Baila, Baila, hay que seguir bailando, no hay que detenerse, las conexiones y el saber por qué sucederán.Gracias, Oli! Responder
Bailando a contraluz lo exótico se convierte en una dulce repetición, como un sueño que vuelve cada noche a deleitarte bajo el mismo son.
Bailemos, pues :)Como dice Murkami en Baila, Baila, Baila, hay que seguir bailando, no hay que detenerse, las conexiones y el saber por qué sucederán.Gracias, Oli!