Autor: Lele Sorribas

  • En la punta de la lengua

    En la punta de la lengua

    ¿Qué sucede cuando tenemos una palabra en la punta de la lengua?

    Existen dos teorías para explicar este fenómeno, una de ellas afirma que tenemos el recuerdo de la palabra pero éste es débil para ser recuperado, la otra sostiene que el mecanismo de nuestro cerebro para recordar no es capaz de ordenar las claves para traer el recuerdo. Cuando lo que intentamos recordar es de índole emocional, es más probable que ocurra el fenómeno de la punta de la lengua.

     

    CarrerEivissa_LS2012Soy una palabra. He ido de boca en boca, he repasado textos y me han cuchicheado.

    Hoy, me he despertado tras un aplauso cerca de un castillo. Era de noche pero hacía calor de mediodía. Desde allí y con la oscuridad, el mar sólo se intuía y se respiraba. Yo tenía los rabillos de las letras salados, las comas y los acentos estaban riéndose de mí porque descubrieron mi torpeza al intentar probarme y me pillaron toda retorcida (falta de ortografía incluida), como un perro dando vueltas detrás de su rabo.

    Estaba tan obnubilada con lo que veía y oía que se me olvidó mi significado y cuando alguien intentaba pronunciarme me resbalaba por su lengua hasta la punta y me quedaba ahí escondida sin salir. Desde la punta de la lengua es desde donde mejor se observa todo. Allí, en ese castillo, en el baluarte de Santa Lucía, la ciudad encendida bajo sus muros no parecía aquella que me habían contado las más atrevidas del diccionario, más parecía un plato hondo con sopa templada, al punto, para tomar. Cuando la sopa va entrando hasta el estómago va dejando aromas de hinojo, tomillo, romero, hierba-Luisa y espliego.

    Mientras la sopa espera en el plato, yo, desde aquí, desde la punta de la lengua de algún orador inquieto, me estoy dejando seducir por la música. Auténtica música. Consigo distinguir a lo lejos luces, sombras, figuras, pero aquí está entrando auténtica música perfectamente distinguible. Suena “Sing,sing,sing” y yo “canta, canta, canta” me creo que soy un verbo y pongo a un hombre a cantar. Mejor dicho, a tararear. Aunque conseguí arrancarle también un baile de dedos sobre la pierna.

    Al terminar el espectáculo, me fui desperezando, con la esperanza de que este pobre hombre me tirase de la punta de la lengua y me escupiese, pero no lo hizo. ¡Vaya! Me fui por mi propio pie, le dejé con la duda y yo seguí sin significado.

    Mutis por el foro. Resbalé por la comisura de sus labios.

    (En construcción)

  • Regresar a uma casa emprestada

    Há quatro anos que se celebra em Lleida o Festival Internacional de Fado de Catalunya e graças a este festival eu volto cada ano a “casa”. (más…)

  • Bailando la ausencia. Nenhures, exposición fotográfica de InterFado

    Nenhures ha sido un trabajo muy interesante de investigación sobre la cultura portuguesa y de introspección en mis emociones más cercanas al Fado. El reto propuesto por InterFado era mostrar el Fado desde la fotografía. Quise evitar recurrir a elementos icónicos, por lo que las fotografías muestran lugares de Portugal y también, Granada, Cadaqués, Ibiza, Girona, Almería, Ortigueira y.

    El punto álgido de la exposición, cuando cobró vida, fue el sábado día 17. El Col·legi de Periodistes de Lleida organizó una visita guiada para poner contexto a esas imágenes de ninguna parte. Acudieron 16 personas, parte de las cuales son integrantes del aula municipal de teatro, que sabiendo el tema de la exposición, vinieron después de haber realizado un trabajo de interiorización del vacío y expresión de la ausencia mediante el cuerpo. Con lo cual, mis explicaciones, las imágenes y la música de fondo fueron fluyendo fácilmente.

    Antes de nada, las situé en quién era yo y mi pasión por Portugal y la cultura lusófona. Periodista y fotógrafa, que hace ya diez años tomó la feliz decisión de hacer un Erasmus en Portugal y desde entonces, su trabajo ha estado relacionado con los países de lengua portuguesa (redacción, traducción, relaciones comerciales, estudios de mercado, comunicación).

    Después, les expliqué resumidamente las fases por las que ha pasado la cultura portuguesa hasta conformar unas características que, culturalmente hablando, diferencian Portugal de otro país. El lirismo, la saudade, la espiritualidad, el fatalismo, el decadentismo, el nacionalismo, la inclinación por los relatos históricos, el progreso, la libertad.

    Y les conté que Nenhures también es el resultado de una introspección personal. ¿Dónde me encuentro con el Fado? En su profundidad y regocijo por el lamento (con leves llamadas a la esperanza), en el peso que recae en la expresividad de los acordes y en el idioma portugués (para mí poesía, un nicho de emociones dispuestas para ser representadas por cualquier vía creativa).

    Tras pasar por cada una de las imágenes, el grupo decidió completar el momento poniendo sus trabajos de expresión corporal en relación con el espacio expositivo. Las imágenes tomaron vida y cantaban aquello que para mí evocaban: vacío, recogimiento, ofuscación, tormento, introversión, llanto, melancolía, pérdida de la inocencia, crepúsculo y esperanza. Durante unos minutos, Nenhures se hizo cuerpo y el cuerpo, movimiento. InterFado en estado puro.

    Ayer fui a recoger la exposición para dejar sitio a la siguiente, volviendo a visualizar ese momento mientras dejaba las paredes vacías del vacío que representaban mis fotografías.

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=g049AzcVPGI]

  • Emociones universales, UniverFado. Concierto de clausura de InterFado.

    Ser el punto y final no es sencillo, lo sabe la última nota de un fraseo y lo saben UniverFado, como responsables de cerrar la 4ª edición del Festival Internacional de Fado de Catalunya, InterFado.

    Carolina Blàvia dejó su papel de directora creativa del festival y se puso el de fadista, chal incluido. Acompañada por Pancho Marrodán, al piano y Mariona Montagut, al violín, son UniverFado, un proyecto que reinventa el fado dándole un toque muy personal desde el momento mismo del proceso creativo. Este proceso parte de la sinestesia, es decir, Carolina utiliza el dibujo y los colores para abrirse a la composición. Durante el concierto, se pudieron ver las imágenes que han dado lugar a las músicas propias que presentaban: Lo carrer, Fado histriónico, História de Flor, Evasió…

    El concierto, a diferencia de los de Cordeone y Clave de Fado que se hicieron en el Cafè del Teatre, se realizó en el Orfeó, un lugar también acogedor y con buena sonoridad. La sala se llenó. Gente de diferentes edades, con ganas de más fado y de seguir disfrutando de propuestas musicales novedosas.

    Carolina salió con paso seguro al escenario, su chal rojo puso el toque apasionado al vestuario para acompañar la gestualidad y la firmeza de su voz en cada tema. Hace unos meses, UniverFado se había presentado en el Cafè del Teatre y ahora, pasado este tiempo, se nota cómo tanto las músicas propias, como las versiones se han ido amoldando a las maneras y los “jeitos” (modos) del grupo. El violín se ha hecho con un lugar importante para darle dramatismo a los versos cantados por Carolina. Y el piano es una compañía natural para que no echemos de menos los sonidos metálicos y más agudos de la guitarra portuguesa.

    Con cada explicación, Carolina ponía el énfasis en que el fado es un género universal porque las emociones a las que canta también lo son.

    LeleSorribas 2015
    LeleSorribas 2015
  • Vientos lusófonos entran pela xanela (ventana en gallego). Clave de Fado en InterFado

    El nombre del grupo, Clave de Fado, ya dice mucho de qué es lo que puede haber detrás, pero es necesario no quedarse con la primera capa de información, hay que indagar en la clave. Esto, lo de la clave, lo explica Iria Estevez, la voz del grupo: un amigo me dio la clave de cuál era la relación de Galicia con el Fado y a partir de ahí, investigamos. El indicio del que tiraron fue que en la misma época en la que se comienza a cantar Fado en la baixa lisboeta, se produjo una gran emigración de gallegos a Portugal, concretamente a los barrios bajos de Lisboa, donde fueron a trabajar como aguadores y hosteleros, con lo cual en los fados se pueden encontrar temas comunes a los de las cantigas gallegas (alalás y baladas).

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    LeleSorribas2015


    Clave de Fado está formado por Iria Estevez (voz), Gonzo Piña (guitarra), Isaac Garabatos (guitarra caipira y bouzuki) y Paco Dicenta (bajo). Los cuatro fueron la apuesta del segundo concierto de InterFado en el Cafè del Teatre (Lleida). Crearon un clima redondo de sonidos suaves, dulces, melódicos. La esencia del Fado está en cada verso, los acordes son mezclas que recuerdan a los campos de Galicia, el registro musical tiene tintes de bossa, cantiga y orquesta de cámara. La voz de Iria, que explica con detalle cada tema, pule con suavidad las esquinas de las letras más delicadas (Fado do Ausente) y desgarra las de los poemas con trasfondo histórico (Redondo Vocábulo; Adiós ríos, adiós fontes).

    La guitarra caipira y el bouzuki (instrumento de origen griego utilizado en la música tradicional gallega) tienen un sonido agudo que Clave de Fado utiliza como sustitutos de la guitarra portuguesa, para hacer el proyecto más personal. Ellos mismos afirman, hacemos un fado diferente porque no nos corresponde a nosotros hacer fado tradicional. Nosotros incorporamos al fado elementos de la música urbana gallega, porque el fado es una música urbana y queremos respetarlo. Les mueve el amor a la música y la usan para expresar sentimientos que de otro modo no tendrían forma de representar.

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    LeleSorribas2015

    Y cuando aún alguien se sorprende porque una gallega cante fado, Iria confiesa, es más lo que une Galicia y Portugal de lo que nos separa y cuando canto o escucho fado me siento cautivada, aunque no haya nacido oyendo Fado (en referencia a la letra de Linhares Barbosa, Eu nasci a ouvir o fado).

    La historia del proyecto

    Clave de Fado nació como un proyecto familiar. El primer grupo, allá por el 2009, estaba formado por Pepe Piña, Gonzo Piña e Iria Estevez. Durante el primer periodo hicieron muchas tablas en escenarios de salas pequeñas, fueron probando y llegó el momento de consolidar el proyecto para llegar al Clave de Fado actual, con disco incluido y nueva formación (Pepe Piña se centró en su proyecto personal). Gonzo explica, es un proyecto que ha ido transformándose. Cuando Paco Dicenta se incorporó aportó una sonoridad diferente, muy rica. Después decidimos grabar el disco y se incorporó Isaac Garabatos, que es una especie de Paco pero con otras guitarras y además es muy atrevido, que es lo que buscábamos porque nos gusta experimentar. Cada uno hemos pasado por muchos estilos diferentes, música para teatro, música electrónica… y toda esa amalgama de sensaciones y experiencias se va plasmando y el proyecto digamos que está evolución constante. Iria añade, ya estamos pensando en el siguiente paso. Y Gonzo continua, sí, hoy estamos cuatro, pero el formato es en quinteto, con batería para algunos temas.

    Sensaciones y acogida

    Unas horas antes del concierto, el grupo estaba con ganas de subirse al escenario y ver qué reacción tenía el público. Todavía no han tocado en muchos sitios fuera de Galicia y tienen ganas de saber cómo se les acoge. Sí que han estado en Portugal, donde han recibido buena acogida, cosa que dicen con cierta cautela y sorpresa porque saben que el fado en Portugal forma parte de la tradición y la exigencia es muy alta.

    El sábado, Lleida descubrió que la morriña y la saudade son primas hermanas y que la clave de todo está en abrir ventanas (Xanelas, es el nombre de su disco) que dejen entrar el sonido de la brisa lusófona. El público llenó el Cafè del Teatre y se dejó llevar por la fuerza del grupo en acción. Ellos mismos dicen, nuestra propuesta tiene que llegar en directo a los sitios, ahí ponemos toda nuestra energía y se percibe la esencia. Añado, y se descubre la clave.

  • El Fado cura. Cordeone en InterFado 2015

    Estábamos advertidos de que Loïc Cordeone venía acompañado de un gran bagaje musical multicultural y por dos músicos excelentes y aun así, el concierto que hicieron el vierne2s 16 en el Cafè del Teatre, que además fue el que abrió este InterFado, consiguió dejar al público con la boca abierta y la respiración contenida. ¡Era esto!, se oía decir a algunos, refiriéndose al concepto «Fado Manouche» que el trio Cordeone traia como propuesta.

    Primero, se inundó el espacio con los sonidos enlazados y fluctuantes del acordeón, lo cual situó la escena entre la taberna de la canción popular del norte de Portugal y la Chanson Française, natural, aunque poco común, para un francés hijo de emigrantes portugueses. A continuación, se incorporaron a la escena los sonidos del swing manouche, en la agilidad de dedos de Emmanuel Kassimo, y los graves del contrabajo de Jean-Charles Bavouzet. El trio Cordeone ya estaba completo y Loïc cambió el esquema dejando el acordeón delante de sus piernas y agarrándose a la guitarra portuguesa.

    El concierto fue evolucionando en fuerza instrumental, con duelo de guitarra, acordeón, guitarra portuguesa y contrabajo. La fusión de tradiciones fue perfecta como bien reflejaba físicamente la guitarra especial que Emmanuel se mandó hacer y que en un acorde te situaba en una casa de fados y en el siguiente, en un club de swing. El repertorio estuvo cargado de emotividad tomando diferentes formas en las letras de los fados propios y las versiones que Cordeone iba interpretando, como un Fado Menor do Porto hablando de su abuela o las declaraciones de amor hechas entre líneas de versos dedicados al gusto por escribir.

    También se hizo muy presente la historia de la emigración, que nos revelaban en memorias con las que viajamos a Lobão, el pueblo de Loïc en Portugal; en las dedicatorias y agradecimientos continuos a Elsa Magalhães (escritora de varias letras), vecina y emigrante como él y en las letras aspiradas cuando se pronuncia la palabra emigrante. De esta manera, la integración del fado con el mundo sonoro de Cordeone funciona como refugio para mantener la identidad y enriquecerla con la mezcla de otras culturas.

    El mestizaje del que hablaba Loïc cobró sentido en cuatro acordes y cinco palabras, este Fado é minha cura.

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