Autor: Lele Sorribas

  • Sin más… Lisboa

    Lisboa ha sido refugio de diversas civilizaciones y pueblos. Es más antigua que Roma y una de las capitales europeas más antiguas.
    Actualmente, toda esa historia se ve reflejada en su arquitectura, en sus costumbres y en su multiculturalidad. Es también una de las capitales europeas más cosmopolita, se pueden encontrar en una misma calle gentes de procedencias como China, Guinea, Angola, Cabo Verde, Mozambique, Marruecos, Brasil… España, Francia, Holanda, Alemania, República Checa, Italia… gentes que no sólo son turistas, no sólo son pasajeros, sino que viven y conviven el la capital portuguesa.
    No pretende ser este reportaje una guía para el turista, pretende ser lo que es Lisboa, un entramado de ideas, subidas, bajadas, caracteres e historia. Es sólo una entradilla o un breve de una ciudad/distrito que da para mucho, que sólo se descubre posando los pies en sus calzadas. Para una completa guía de rutas y demás informaciones visita: www.visitlisboa.com y www.voyalisboa.com.
    El centro, turístico e histórico se encuentra en los barrios de Alfama, Baixa, Bairro Alto y Belém.
    El barrio de Alfama es considerado la cuna del Fado. Son calles estrechas, donde durante siglos vivieron los Moros. Situado en una de las colinas donde preside el Castillo de San Jorge con un maravillosas vistas al Tajo y al puente 25 de Abril.
    El Castillo de San Jorge, en pleno Barrio de Alfama, fue construido por los árabes como fortaleza.
    En una de sus puertas murió aplastado Martín de Moníz por mantener la puerta abierta para que sus compañeros pasaran y conquistar la ciudad a los musulmanes en el siglo X.
    El Castillo es un museo y centro de interpretación histórico.
    Lele Sorribas. Dos jóvenes tumbados al sol en el Castillo de San Jorge
    Lele Sorribas. Vistas desde el mirador del Castillo de San Jorge

    La Baixa es el barrio que peor parado salió del fatídico Terremoto de 1755, cuando prácticamente se destruyó la ciudad entera y murieron cerca de 100.000 personas.
    La reconstrucción estuvo en manos del Marquês de Pombal, que configuró la ciudad en forma de cuadrícula con calles más amplias y edificios que guardan una proporción áurea y un estilo similar de fachadas y empedrado urbano.

    Lele Sorribas. Rua Augusta, al fondo el Arco que da entrada a la Plaza del Comercio

    Es este el corazón de la ciudad. Con la Plaza del Comercio, la Rua Augusta, peatonal y comercial, hasta la Plaza de Don Pedro IV y la famosa Estación del Rossio. Sin dejar de lado la Plaza da Figueira desde donde se ve el Castillo de San Jorge. Al otro lado, por la Rua do Carmo se sube al Bairro Alto.
    El Barrio Alto es el barrio más nocturno de la capital. Lugar de encuentro de jóvenes de diferentes tribus urbanas y nacionalidades, lugar en el que también se pueden encontrar locales de fado entre clubs con estilos diferentes.
    En el Mescal, cruce de calles del barrio, se congrega el personal antes de comenzar el peregrinaje por los bares de la zona, para amanecer, tal vez en alguna de las discotecas de la rivera del río.
    En el Barrio Alto se encuentran las últimas tendencias musicales, la moda alternativa, un compendio de modernidad en uno de los Barrios tradicionales de Lisboa.
    Belém se encuentra en la Ribera del Tajo. En Belém se encuentran los símbolos del Portugal de los Descubrimientos, con el monumento de los descubridores y el Monasterio de Jerónimos construido cuando la ciudad se enriqueció en la época del auge de la navegación y los descubrimientos. En él están enterrados los restos de Vasco da Gama (navegante que llegó a las Indias) y Luis de Camões (escritor portugués de Os Lusíadas).
    Lele Sorribas. Torre de Belém
    La Torre de Belém es una pequeño fuerte construido dentro del Tajo para proteger el Puerto de Restelo, frente al Monasterio de los Jerónimos.
    La Torre ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
    De este barrio son también los famosos Pasteles de Belém o Pasteles de Nata, que se pueden comprar en una pastelería que lleva funcionando desde 1837 y que cada día fabrica miles.
    El centro cultural de Belem tiene continuamente una gran variedad de exposiciones y una oferta cultural muy amplia, que avalan el desarrollo cultural en el que está sumergida Lisboa entera.
    El próximo día 25 de junio abrirá las puertas el Museo Berardo de Arte Contemporáneo. Con él se pretende afianzar la posición de Lisboa como centro de cultura. La exposición permanente contará con arte tanto portuguesa como internacional entre los que se encuentran Picasso, Mondrian, Dalí, Warhol… Un referente en el arte contemporáneo.
    Ay Lisboa!!!!!
    Lisboa no es sólo barrios con historia acumulada, Lisboa es el conjunto que forman todos los que han pasado por allí, pasarán y todos los que tienen la fortuna de vivir allí.
    Lele Sorribas. Parada del tranvía en la Plaza da Figueira
    Los tranvías conservan la ciudad dentro de otra época histórica, un pasado que te transporta a una Lisboa de Pessoas y de Ofélias, a otra Lisboa de Amálias y Carlos do Carmo, y guitarras y violas (guitarra española), a la melancolía de una capital que canta al mar y al Tajo desde lo más profundo de sus calles y de la personalidad de los lisboetas.
    La ruta del tranvía 28 pasea por una parte de la zona turística de la ciudad para una primera aproximación.
    Una ciudad donde el río es fuente y recipiente, que todos los días es cruzado por miles de personas. De un lado a otro, porque la vida transcurre de ambos lados, en la orilla norte el Distrito de Lisboa, en la sur el Distrito de Setúbal, Almada, Montijo, Alcochete, Costa Caparica. Las comunicaciones entre las dos orillas se pueden hacer en catamaranes, o en tren o en coche atravesando los dos puentes imponentes que presiden por encima del cauce.
    Por el Puente 25 de Abril situado en Alcântara se llega a Almada. Inicialmente fue llamado Puente Salazar y con la llegada de la democracia fue rebautizado con la fecha de la Revolución de los Claveles.
    Tiene una longitud total de 3.255 m, de los cuales 2.277 m. son puente colgante. Se comenzó a construir el 5 de noviembre de 1962 y terminaron las obras el 6 de agosto de 1966. En 1998 se remodeló y se amplió incluyendo las vías para el ferrocarril.
    En 2006, unos 150.000 coches, y 157 trenes circulaban por el puente cada día. (Según factoriaurbana.com
    En los 90 debido a la gran congestión de tráfico en los accesos a Lisboa y la parte sur del Tajo se realizó una ampliación del puente y la construcción de un segundo acceso sobre el río, el Puente Vasco da Gama.
    El Puente Vasco da Gama se inauguró el 4 de abril de 1998, año de la Expo 98 en Lisboa. El puente une Montijo con Lisboa por la parte norte, muy cerca del Parque de las Naciones donde se instauró la Expo. El puente tiene 10 km. que transcurren por encima de las aguas y en total son 17,2km. de longitud lo que lo convierten en el más largo de Europa.
    Lele Sorribas. Puente Vasco da Gama
    Ambos puentes al cruzarlos ofrecen una vista maravillosa, a un lado y a otro haciendo sentir lo que el río transmite cuando se vive en Lisboa.

    Lisboa ama al Tajo y el Tajo ama Lisboa, han sido aliados desde que los fenicios formaron allí Olissipo.

    La grandeza de esta ciudad, la de las siete colinas, con sus tranvías y sus elevadores y todo lo que tópicamente conocemos, el fado, el bacalao, las sardinas, los mercados, la ropa tendida… Pero todo se queda en nada si no se ve con sal en los ojos como lo hace el Tajo cuando abandona su cauce y entra en el Atlántico.

  • Lisboa ciudad dos meus olhos

    Lele Sorribas. Sobrevolando el Tajo

    Lisboa, capital de Portugal



    Niña y adolescente


    Juguetona y seductora


    Parte de la “nariz” Portugal


    Río Tajo de lágrimas, vida, ternura, fondo y misterio


    Lisboa es muchas ciudades



    Ciudad histórica


    Ciudad quemada


    Ciudad nueva


    Ciudad alternativa


    Ciudad cultural


    Ciudad joven


    Ciudad europea


    Ciudad moderna


    Ciudad que no olvida sus tradiciones y sus ritos


    Fado, churrasco, sardinas y Santo Antonio

    Continuará…

  • El mar de Covilhã

    A 89,7 km. de la frontera con España, en Vilar Formoso (Portugal) con Fuentes de Oñoro (España), y a una altitud que va desde los 450 metros hasta los 800 metros se encuentra Covilhã. A tan solo 20 km. del punto más alto del Portugal continental, La Torre en la Serra da Estrela a 1.993 metros.

    Encontrarse con Covilhã y conocer esta ciudad es una especie de suerte.

    El 80% de españoles a los cuales he preguntado si conocían esta población me aseguraron no haber oído nunca ese nombre y no saber donde estaba la Sierra de la Estrella.
    Y es suerte porque o alguien te la presenta o tienes la suerte de tropezarte con ella un poco por casualidad.
    Covilhã tiene poco más de 56.000 habitantes de los cuales 6.000 son estudiantes universitarios.
    La vida es tranquila, y la ciudad es difícil de pasear. Está en una colina y la diferencia de altitud se traduce en miles de cuestas empinadas y escaleras para acceder de la parte más vieja en la zona alta a la parte nueva en la zona más baja.
    Cuando te vas acercando a Covilhã desde la autovía se ve majestuosa en lo alto y dispersa por la colina, no parece ser el lugar que luego te encuentras. Tiene aspecto de abandono si es domingo, pero entre semana y los sábados el aspecto es otro. Hay mezcla de jóvenes que están de paso, jóvenes autóctonos, ancianos, niños y u pequeño grupo de extranjeros mayoritariamente enfermeras españolas y Erasmus españoles y polacos.
    Los espacios de la ciudad

    El Jardim se llena cuando cae un rayo de sol y desde allí las vistas al barrio Pêro da Covilhã y a la Serra son un espectáculo. Al amanecer las nubes lo cubren todo y aparece el mar en la Beira Interior.

    En la plaza del municipio se encuentra el Pelourinho, un monumento típico de las plazas portuguesas, sean ciudades grandes o pequeñas. Por definición un Pelourinho es una columna levantada en un lugar público donde antiguamente se exponían a los detenidos por crímenes o robos.

    En la zona sur, al lado de la estación de autobuses, en 2005 se inauguró un parque, el Jardín del Lago, que es la zona verde más grande de la ciudad. El estilo es moderno y se compone de un lago con barcas, un restaurante, dos cafeterías y césped para disfrutar de los días de sol tumbado en la hierba.

    La tranquilidad se respira en todos los recovecos, existen calles tenebrosas de tan pequeñas, esquinas que hacen parecer el mapa un laberinto.

    Hay un lugar llamado Calvario, donde de nuevo te vuelves a encontrar con espectaculares vistas, los tejados derruidos, la Serra, la piedra. Llegar allí es un calvario de pendiente. Se suelen abrir las fiestas de los novatos y de la semana académica de final de curso, con recitales de las tunas universitarias.

    Y una de las puestas de sol más bonitas es la que se ve desde el mirados de las Puertas del Sol, encima del Mercado Municipal y desde donde se ve el alto de Santo António, donde se encuentra los Servicios Académicos de la Universidad y dos residencias universitarias.
    Covilhã es conocida como la ciudad de la lana y la nieve.

    La industria principal fue la del textil y la lana en primera instancia hace años, ahora sobrevive pero ya no es su principal estandarte.

    Hoy en día, las fábricas se concentran en los polígonos industriales de las afueras de la ciudad y el trabajo ya no se parece tanto a como en un principio fue. Queda como reflejo de éste una gran cantidad de ruinas de fábricas y fábricas rehabilitadas, como el edificio de la Universidad, la Residencia Universitaria Pedro Álvares Cabral, las discotecas Companhia y Chemistry. Un recorrido triste por lo que fue, y un paseo hacia la modernidad que busca.
    La nieve se concentra en la Serra da Estrela, único lugar de Portugal para hacer esquí y lugar para hacer otros deportes en la temporada de verano.
    Actividad cultural
    Covilhã no es de las ciudades universitarias con más movimiento cultural de Portugal, pero hay una buena oferta. Desde los festivales de cine organizados por la Universidad, hasta los certámenes de Teatro Internacional que cada año llevan a grupos de España y Portugal a los escenarios de la ciudad.
    La música aparece en pequeñas pinceladas y concentrada en los conciertos de la Semana do Caloiro, Semana Académica y fiestas.
    El cine, por una lado ha ampliado el número de salas, con las cuatro salas de los cines Castelo Lopes del centro comercial Serra Shopping, pero ha perdido en encanto con el cierre del Cine Centro. No obstante, todavía se puede ver una película o una obra de teatro en el maravilloso Teatro-Cine, situado en la Plaza del Pelourinho, al lado de la Cámara Municipal (Ayuntamiento).

    En estas salas, se sigue manteniendo la vieja costumbre del Intermedio a mitad de la película, como antiguamente cuando se interrumpía para cambiar el rollo de película.
    El encanto de la “menina”
    Covilhã es como una menina (una niña). Te enamora por los cuatro costados, por los flancos de la Serra y por el mar que al amanecer te regala. Porque cada hueco que dejan los muros entre ruina y ruina parece propio, y porque a cambio te ofrece un verde horizonte, una piedra en la calzada (la “calçada portuguesa” es típica por estar hecha de cubos de piedra ofreciendo un aspecto característico), un “bacalhau a bràs”, un bar donde alguien se arranca a cantar un fado, un licor Beirão, un paseo por el interior de un Sanatorio en ruinas y abandonado donde, a veces, se hacen fiestas, un “bolo” (pastel) en la madrugada mientras los panaderos amasan…

    Post Data

    Se me nota demasiado, lo se, no lo niego. Os lo grito y os invito a conocer esta pequeña ciudad que apareció en mi vida por casualidad y que me ha regalado mil y una historias y anécdotas, mil y un amigos y algún que otro amor.
    Por supuesto estoy abierta a críticas y a otras propuestas. Pero será difícil que cambie una Super Bock en Covilhã por…