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  • “Como tú no vas a estar en el terreno de juego, te tienes que centrar en aquellas cosas en las que puedes influir y en las que no” Esteve Calzada

    “Como tú no vas a estar en el terreno de juego, te tienes que centrar en aquellas cosas en las que puedes influir y en las que no” Esteve Calzada

    Entrevista realizada en Junio de 2012 para la revista Conversas.

    Un tema más que interesante en estos momentos es el del patrocinio y mecenazgo, todo el sector cultural está esperando que se resuelva la incógnita de ¿para cuándo y cómo una ley de mecenazgo? Pensando en ello, nos pareció que desde el deporte hay mucho que aportar a este tema, pues la mayor parte de las entidades deportivas dependen de patrocinadores y mecenas, llevan haciéndolo desde siempre y en experto en marketing Esteve Calzada acaba de lanzar un libro con muchas claves, Show me the money.

    Esteve Calzada, autor de Show me the money
    Esteve Calzada, autor de Show me the money

    Esteve Calzada fue director de marketing de diferentes empresas hasta que en el año 2002 se convirtió en el director de marketing del Fútbol Club Barcelona, fue el encargado de transformar comercialmente al club, estuvo seis años, hasta que a finales de 2007 fundó su propia empresa de marketing deportivo, Prime Time Sport.

    Nos leímos el libro y no tuvimos duda de que para este tema, patrocinio y mecenazgo, era la persona con la que había que hablar. La conversación, además de amena, se puede calificar de instructiva. Comenzamos.

    Conversas- ¿Cree que existe mucha dependencia de ayudas institucionales en el deporte?
    Esteve Calzada- Sí, sí ha existido pero, sobre todo, ha existido en el mundo más (digamos) formativo; en todo lo que es ayuda a construir campos de fútbol, ayuda a formar chavales… Ha existido, pero también, en el contexto que estábamos comentando, surge la necesidad de que las instituciones privadas encuentren fórmulas de financiación que no dependan de los organismos públicos porque el panorama no es muy favorable de cara al futuro. Sí que lo es, sobre todo, el tema del fútbol formativo.

    C.- Tal vez haya la percepción, o yo la tenga, de que equipos de fútbol de primera división (los grandes) son como embajadores del lujo: alrededor mueven coches, fiestas, casas… Sin embargo, al leer el libro y al ver, últimamente, las noticias que hablan de ERES y concursos de acreedores en los equipos parece que no lo son tanto y que, realmente, es muy complicado conseguir que sean rentables. ¿Es así? O ¿se utiliza ese lujo como un recurso que funciona?

    EC.- Aquí hay varias cuestiones. Un a de ellas, lo habrás visto en el libro, es el tema de la polarización en el sentido de que hay unos pocos que son muy ricos y luego hay unos muchos que son muy pobres. El mundo del fútbol, de entrada, es un mundo de contrastes con equipos realmente bien financiados y poderosos (donde pueden pagar unos salarios estratosféricos a los jugadores) mientras otros, más pequeñitos, tienen problemas para subsistir o incluso para pagar la factura de la luz del campo.
    También es verdad que, en un contexto de contracción económica y teniendo en cuenta las nuevas normas que está introduciendo la UEFA, -en cuanto a que no se va a permitir que los Clubes de fútbol pierdan dinero alegremente, incluso aunque tengan un propietario muy adinerado-, a medio plazo, vamos a observar una presión a la baja de los salarios de los jugadores. Es verdad que el jugador top siempre cobrará un salario top; hasta ahora podía ocurrir que un jugador utilizara la oferta de otro Club para especular y conseguir un mejor contrato pero eso ahora va a ser un poquito más difícil porque esos clubes están bajo la presión de esta nueva normativa y, aunque tengan un propietario ruso o un jeque, ellos mismos también tienen que ser capaces de hacer que su cuenta de resultado sea viable porque si no la UEFA les va a castigar y no los va a dejar, por ejemplo, participar en competiciones europeas.

    C.- Relaciona, en determinado momento en el libro, los éxitos deportivos con la capacidad de venta de publicidad y captación de patrocinio pero ¿Cómo cree que influyen las emociones y los afectos en la negociación con los patrocinadores? ¿Son una baza para equipos pequeños o locales?

    EC.- Sí claro, la parte emocional… en el libro está la frase de unas personas americanas que dice algo así como “el deporte es mucho juego para ser un negocio y mucho negocio para ser un juego”. Es algo que realmente ocurre. Uno de los factores a explotar es verdad que es lo emocional, en cuanto a lo que es la captación. Un aficionado que es de un Club en principio no se va a cambiar la camiseta, lo va a ser para toda la vida, pero también es verdad que la emociones te pueden jugar muy malas pasadas, si lo estás viendo desde la perspectiva del gestor. No es muy buena idea sentarse a negociar una renovación de contrato con un jugador que el día anterior ha metido tres goles en la final de la Champion, por ejemplo. Sí es buena idea tener una reunión con un posible patrocinador después de ganar un título importante. El que está encargado de buscar los ingresos en una propiedad deportiva o un sport property (como le llamamos en el libro) tiene que saber manejar esas emociones, en ese sentido, a su favor.

    «Obviamente, refleja mi forma de ver las cosas en cuanto hay que tener muy claro el objetivo que es captar ingresos y hay que ir hacia esos ingresos de forma organizada, constante y comercialmente agresiva.»

    C.- Al leer el libro, me da la sensación de que eres muy estricto y muy duro dando las lecciones, de llamar a las cosas por su nombre, ¿te definirías así?

    EC.- Sí claro, yo me veo reflejado; de hecho el Show me the Money -tras seis años en el Barça- lo utilizábamos cada día: “no me cuentes milongas y dime cómo nos va a ayudar esto a conseguir ingresos”. Además en el mundo del fútbol es muy fácil distraerse, es muy fácil querer ir a ver a los jugadores, te llama mucha gente, es una posición socialmente muy reconocida… y, al final, no puedes olvidar que tú tienes que ir a meter tus goles y en este caso tus goles son los ingresos, es lo que se espera de ti. Obviamente, refleja mi forma de ver las cosas en cuanto hay que tener muy claro el objetivo que es captar ingresos y hay que ir hacia esos ingresos de forma organizada, constante y comercialmente agresiva y no, de alguna manera, relacionarlos con que “depende, si ganamos el partido o no tenemos más o menos”. Sí que es verdad que influye positiva o negativamente, pero como tú no vas a estar en el terreno de juego pues tú te has de centrar en aquellas cosas en las que puedes influir y en las que no, no pierdas ni un minuto.

    C.- ¿Existen apoyos públicos, beneficios para las empresas, desgravaciones, por apoyar y/o patrocinar entidades deportivas o eventos deportivos? Me refiero a algo tipo la Ley de mecenazgo que se está pidiendo para el sector cultural.

    EC.- Lo que hay son iniciativas de interés nacional, actividades que lo que significan es que las empresas que son patrocinadoras de estas actividades tienen importantes beneficios fiscales. Es decir, si se decide adjudicar la categoría de, no sé cual es la definición técnica concreta, de interés nacional a una determinada iniciativa… el Xacobeo en Galicia, por ejemplo; todas las empresas patrocinadoras del Xacobeo (siempre y cuando en toda su comunicación incluyan el logotipo del Xacobeo), es verdad que pagan un dinero por el patrocinio pero también es cierto que lo recuperan enseguida en forma de desgravaciones fiscales. Eso sí que existe. Por supuesto, la pregunta aquí es qué criterio se utiliza para decidir si una inversión o un evento es de interés nacional o no en ese sentido.

    C.- Por lo que he visto, parece ser que Bankia ha retirado el apoyo a un equipo de motos, creo, y en un artículo de opinión en el AS se preguntaban si no sería necesaria una ley de mecenazgo también para el deporte (como la que se espera para cultura) que ofrezca beneficios o argumentos nuevos a las empresas patrocinadores. ¿Qué opinas, cómo lo ves?

    EC.- Yo soy un firme defensor de la autorregulación. El mercado, en función de la oferta y la demanda, pues pondrá el justo valor a las diferentes cosas. Sinceramente no es algo que me quite el sueño en ese sentido.

    C.- Aunque no te quite el sueño ¿Crees en el mecenazgo? Es decir, en su oportunidad y viabilidad para los proyectos o entidades, sean deportivas o culturales

    EC.- Sí bueno… claro. Los mecenas existen, tanto personas individuales como entidades jurídicas o empresas. Por supuesto que creo en ello y, al final, las diferentes entidades que hacen programas de mecenazgo lo hacen porque tienen un retorno a cambio; independientemente de los beneficios fiscales que se puedan tener, asociarse a un determinado evento cultural les da un impacto publicitario, les da una asociación de marca a una transferencia de tributos que por algún motivo le pueda interesar o, incluso, les da acceso a entradas para determinados eventos donde se puede llegar a clientes importantes y establecer negociaciones aprovechando un marco especial como puede ser el Liceo de Barcelona. Por tanto, yo sí que creo. Me refería a la cuestión de si tiene que haber una ley para eso. ¿Qué va a regular la ley? Al final, es ¿qué me ofreces? y ¿qué me va a costar?

    C.- Ayer también leía una noticia sobre la situación del deporte local en Vigo; es un caso muy concreto, aunque me imagino que se dará en más ciudades. El ayuntamiento prometió unas partidas a todos los equipos locales de alta competición. El problema parece ser que no han recibido lo prometido y, por un lado el ayuntamiento dice que esto es un problema de las entidades deportivas que no han sabido gestionarse y los gestores de las entidades deportivas dicen que ellos se sabrían gestionar si hubieran recibido lo prometido pues habían hecho sus planes en función de eso. ¿Esto debe ser tomado como una llamada de atención para, precisamente (como hablábamos en la primera pregunta), que los equipos cambien de estrategia?

    EC.- Sí claro es un poco… lo decíamos al principio, tú no puedes estar dependiendo un fichaje de un jugador de una subvención o de que un partido político gane unas elecciones. Una cosa es una promesa, otra cosa es un contrato. Si hay un contrato firmado, si hay una obligación de aportar una serie de cantidades tú como gestor tienes que intentar que se cumpla y que esas cantidades se paguen. A partir de ahí, sí que es cierto que hay equipos que tienen un papel muy importante en lo que es la promoción de su ciudad en los diferentes lugares en que compiten, pero entonces ya no es una cuestión política, sino que el Ayuntamiento en cuestión considera que poner publicidad le ayuda y es una buena inversión desde un punto de vista estrictamente de marketing. Pero claro, cuando el equipo ya lleva el nombre de la ciudad, en muchos casos, eso tampoco es muy necesario. Si está firmado un contrato tienes que intentar que se cumpla o negociar “pues mira nos quedan tres años… pues que no hay presupuesto para eso… bueno pues me pagas uno y medio… lo negociamos” pero tampoco puede ser una excusa. Al final, si tú eres gestor o eres propietario (nadie te obliga a ser gestor ni a ser propietario), tienes que valorar si realmente hay un plan de viabilidad o si has tomado las decisiones correctas. Sobre todo en el mundo del fútbol lo más delicado es haber acertado los fichajes de los jugadores y, realmente, no estirar más el brazo que la manga (como decimos en Cataluña): no te gastes más de lo que vas a tener en ingresos porque luego no lo vas a poder pagar. En el fútbol eso ha ocurrido, ¿por qué? Porque piensan, “bueno pues ya veremos si te pago, o ya encontraré el dinero para pagarle”… y es un poco lo que te decía que está cambiando ahora mismo.

    C.- En relación a lo que acababas de comentar, en cuanto a la promoción de las ciudades, en concreto uno de lo afectados dijo, Si no quieren el deporte en esta ciudad, no nos vamos a molestar más. Que se encarguen ellos de promocionarlo, que para eso están ahí. Al final parece que quien sale afectado, en cualquiera de los casos, es el deporte ¿no? ¿O las ciudades también pierden?

    EC.- No conozco a este señor pero habría que preguntarle… ¿para qué ha montado el Club? Lo ha montado porque quiere hacer negocio, lo ha montado por diversión, lo ha montado porque alguien le ha hecho el encargo de promocionar la ciudad… depende de qué compromisos se hayan adquirido con él. Al final, por algún motivo lo habrá hecho y algún retorno deberá tener.
    Es lo que te decía, que en estas situaciones yo lo que intento es ser pragmático, ¿hay dinero para promocionarlo o no? “Mira, es que dirijo este equipo porque mi pasión es el volei y me gusta”… Pues ya tienes un objetivo. Si no se han cumplido unos determinados compromisos es otra cuestión, pero decir “es que lo estoy haciendo sólo mi ayudáis, sino no lo hago”. Pues, con todo el respeto, no lo hagas ¿sabes?, no sé.

    C.- Y el crowfounding, ¿crees que puede funcionar en el deporte?

    EC.- Ha habido algunos ejemplos del propio fútbol que permitían pequeñas aportaciones para fichar jugadores, pero ninguna ha cuajado porque, al final, es muy complicado, es muy complejo. Lo más parecido, en el mundo del fútbol son un poco los socios que además son accionistas. Eso es una manera de financiar pero no es exactamente como tú dices. Yo creo que no, que la forma de microaportaciones no lo veo porque tampoco sabes lo que te va a llegar, no puedes estimar, la gente que pone también querrá tener información de lo que se va a hacer, querrá influir en las decisiones… no creo mucho la verdad, no creo mucho.

    C.- ¿Y a lo mejor en el ámbito local, para equipos más pequeños o proyectos más pequeños?

    EC.- Bueno, pero para eso ya hay formas de colaborar. Qué quieres ¿ayudar al Club? Pues ve a ver los partidos cada fin de semana, hazte abonado, pon publicidad de tu negocio en la revista del Club, por decir algo, o una tarjeta de aficionado…. Ya hay mecanismos establecidos. Lo que está claro es que un club de fútbol tiene que poner la mano ante cualquier recurso que pueda ser capaz de captar. Si tiene una baza social cercana y con ganas de ayudar… si hay una bolsa de dinero que los aficionados están dispuestos a poner… pues ya encontraremos la forma de vestirlo o de justificarlo.

    C.- ¿Crees que es posible salir del círculo vicioso de deportes de máxima audiencia y deportes minoritarios que, a lo mejor, estén buscando también un lugar y al final no lo encuentran porque son minoritarios y se convierte eso en un círculo?
    EC.- Yo no sé si lo llamaría un círculo. Quizás es un poco lo que hablábamos antes de la polarización, ¿no?
    Es verdad que hay deportes que, por su interés y seguimiento por parte de los aficionados, tienen muchas ofertas para las retransmisiones, no sólo en cuanto a la aportación económica sino también lo que es la producción televisiva de los eventos (que también es un coste importante), en cambio hay otros que no, que no despiertan interés, es decir, que sus derechos televisivos no tienen valor económico. Yo esto, en el libro, lo explico cuando uno está dirigiendo una entidad de tamaño más pequeño donde no tiene ofertas porque no hay ningún operador interesado tú tienes que ser también un poco un sport marketer, como yo digo, creativo; ¿cómo consigo hacer llegar mis contenidos a la gente?, ¿cómo consigo promocionarme?, ¿cómo consigo estar en un canal de televisión? y si no puedo hacer una producción de televisión como Dios manda pues lo hago de manera más artesanal: filmo los partidos y los subo a Youtube o hago una televisión por Internet que es más barato; pero de alguna forma intento, en cualquier caso, llegar a la gente porque eso me permite a mí promocionarme (aunque no sea en televisión puede ser en Internet) y además me permite (esa promoción y esa presencia en los medios, aunque sea en los medios online) ofrecer contenidos a los patrocinadores para que ellos tengan retorno de la inversión que están haciendo.

    «Para mí no hay diferencias, en lo que es el proceso, entre la captación de un patrocinador para un club de fútbol o la captación de un patrocinador para una gira de conciertos o la captación para una galería de arte.»

    C.- Interesante también la parte de creatividad. El trabajo que describes del sport marketer tiene una parte muy importante de investigación y de recopilación de datos, de planificación, pero también una dosis muy importante de creatividad. El sector cultural está queriendo mostrar que su entrada en las empresas puede aportar esa pizca de creatividad, sin embargo, también las empresas culturales tienen cierta falta de creatividad a la hora de buscar ingresos entonces… mi pregunta es si, a lo mejor, las empresas culturales se deberían fijar en la gestión de un sport marketer para combinar perfectamente esa mezcla de creatividad y empresa.
    EC.- Sí, sin duda, y a la inversa. Yo creo que ya no es cuestión de un sport marketer. Un gestor de una entidad deportiva puede aprender mucho de un gestor de una entidad cultural o puede aprender mucho de un gestor de una actividad musical. Para mí no hay diferencias, en lo que es el proceso, entre la captación de un patrocinador para un club de fútbol o la captación de un patrocinador para una gira de conciertos o la captación para una galería de arte.
    Yo cuando hablo de creatividad, lo defino en dos sentidos: uno es tener ideas que nadie más ha tenido y para mí lo que otros llamarían copiar también es creatividad, es decir, pues estoy haciendo algo nuevo que no se está haciendo aunque lo haya copiado de otro sitio. Por eso, también insisto mucho en libro en lo que es la observación, estar pendiente de lo que se está haciendo, “¡mira lo que está haciendo este club en Australia, oye que lo voy a aplicar yo!”. Eso para mí también es creatividad. Hoy en día es básico, sobre todo en el tema de la captación de patrocinadores, la creatividad. Cuando tenemos patrocinadores que tienen 200 ofertas encima de la mesa de empresas y de entidades deportivas que quieren ser patrocinadas tú tienes que ser capaz de ofrecerle algo que te haga diferente de las otras 199 propuestas. Te voy a poner un ejemplo, Oscar Mayer (la empresa de alimentación, cárnica y que hace también, entre otras cosas, salchichas Frankfurt) no había invertido nunca en el mundo del fútbol entonces hubo un señor en Sevilla que se le ocurrió la idea de tunear el banquillo del equipo como si fuera un hot-dog de Oscar Mayer. Esto es un ejemplo muy claro de creatividad. Oscar Mayer habría recibido 200.000 propuestas de patrocinio pero, en cambio, a alguien se le ocurrió esta idea claramente notoria y diferencial; tanto es así que la noticia apareció en todos los medios por su originalidad y significó unos impactos muy importantes publicitarios para Oscar Mayer. Nadie más había conseguido que Oscar Mayer invirtiera dinero en patrocinio de fútbol hasta este momento.

    C.- Se supone también, desde fuera da la sensación, que las ideas tienen que salir de dentro de la empresa en vez del patrocinador.
    EC.- En este caso la idea no salió del patrocinador, salió del Sevilla porque el equipo de marketing del Sevilla pensó ¿qué puedo hacer para vender más?, ¿qué se nos ocurre? Vamos a ir a las empresas y, en lugar de decirle puedes hacer conmigo publicidad en el marcador o en el terreno de juego, voy a pensar algo más, voy a pensar algo que le llame la atención y que diga realmente esto me interesa y tiene que salir de la empresa que busca patrocinador. Que también puede salir del propio patrocinador eh?, los patrocinadores tienen, por supuesto, muy buenas ideas y tienen la obligación de tener buenas ideas. Una vez adquirido un patrocinio tienen que buscar la forma de explotarlo de modo rentable y que les produzca los máximos impactos publicitarios posibles.

    C.- Por mi parte mis preguntas se han acabado. Muchas gracias.

    EC.- A ti.

    ¡Oye, no me has dicho si te ha gustado el libro!

    C.- ¡Lo tengo lleno marcas y notas, eso es muy buena señal!

  • Las ciudades son fascinantes

    Las ciudades son fascinantes

    Adoro pasear las ciudades. Aún no sé si me gusta más pasearlas que vivir en ellas, a lo mejor soy más del rural. O no, tal vez no.

    Las ciudades son fascinantes por muchas cosas, por sus edificios, por sus museos, por sus plazas, por sus parques, por sus callejones sin salida, por sus calles anchas, grandes vías y por sus cortafuegos, pero sobretodo son fascinantes por las personas que habitan en ellas y por las relaciones que se establecen entre ellas.

    Tengo en la lista de imprescindibles un libro, La ciudad invisible de Italo Calvino, lo leeré. Pero además tengo en la agenda de “Seguir” y atender a unos cuantos que entienden la ciudad, cada uno a su modo, y la explican y la viven y buscan la convivencia. A estos los puedes encontrar en el nuevo número de Conversas, Conversas nº4. La ciudad.

  • Un proyecto emocionante: Cambio de imagen del Club Voleibol Teruel

    Un proyecto emocionante: Cambio de imagen del Club Voleibol Teruel

    Pantallazo de la web del Club Voleibol Teruel www.voleibolteruel.com
    Emoción, competición, desde 1991. Así reza en la cabecera de la web del Club Voleibol Teruel www.voleibolteruel.com

    Hay proyectos en los que se juntan la pasión por el trabajo a acometer y la emoción por el valor intrínseco de la institución para la que se realizan, este el caso del proyecto de cambio de imagen del Club Voleibol Teruel en el que he colaborado.

    El cambio de imagen que ha realizado el Club Voleibol Teruel ha comprendido el diseño de un nuevo logo, que además será escudo, el diseño y estructuración de una nueva web y el análisis de la comunicación del club con sus socios, patrocinadores y con los aficionados al voleibol.

    El proyecto ha sido dirigido por Rubén Cabezas, que además de ser el fisioterapeuta del club, es diseñador gráfico y ha comandado la ejecución del nuevo escudo y de la web. Por mi parte, he colaborado con el estudio de la competencia y del Club Voleibol Teruel, analizando la comunicación de éstos a través de sus sites, de las redes sociales y a partir de los medios de comunicación. En el proyecto también han colaborado Garbiel Fuertes, con la programación de la Web y la periodista, Sarai Bronchales.

    El trabajo, como ya he dicho, unía pasión y emoción. Y el resultado obtenido pretende transmitir esa emoción por el deporte, en concreto por el voleibol; y su utilidad como transmisor de valores de competitividad y esfuerzo, y como estandarte de la ciudad de Teruel y de la afición.

    Sin perder de vista estas características, el Club Voleibol Teruel pretende con este proyecto tener más cercanía con sus socios, con los patrocinadores y con los aficionados en su web y en las redes sociales.

    *El Club Voleibol Teruel nació en 1991 con el claro objetivo de ofrecer continuidad a los deportistas de la provincia, y a día de hoy, se ha convertido en un equipo con gran palmarés y, que lleva el orgullo de fundadores, afición y turolenses por competiciones europeas.

  • Una tarde de Marketing 3.0 en el Monday Reading Club de Vigo

    Este mes, el Monday Reading Club de Vigo debatió sobre Marketing 3.0. Como base para el debate, Ramón Suárez, director de la Escuela Comercial de Negocios, presentó el libro Marketing 3.0 de Philip Kotler y Hermawan Kartajaya e Iwan Setiawan, dos consultores indonesios.
    El libro comienza planteando una revisión histórica en la que se relacionan las diferentes eras, industrial, del conocimiento y de la sostenibilidad, con el marketing.
    Del marketing 1.0, enfocado en el producto, se pasa al martketing 2.0, enfocado en el cliente y, el siguiente paso, el que se avecina, es el marketing 3.0, que se basa en la difusión de valores. Las siguientes partes del libro proponen ejemplos de estrategias, casos y una conclusión.
    La era de la información, el conocimiento y la tecnología deja paso a la era de la sostenibilidad en la que se busca conservar el patrimonio a partir de la creatividad.
    Las marcas (¿Qué es una marca?) tienen que trabajar su ADN  como si fueran sistemas de creencias complejas. El marketing 3.0 no apela solo a la calidad del producto o a la parte emocional del consumidor, lo hace también hacia una parte espiritual.
    La composición de la marca tiene 7 activos fundamentales, como si de una religión se tratase:
    1. Historia de creación: dónde nació la marca, cómo nació.
    2. Credo: las creencias de la marca.
    3. Icono: la imagen reconocible y transportadora de la historia, los valores y las creencias.
    4. Ritual: el uso de la marca, el contexto en el que se encuentra.
    5. Palabras sagradas: el lenguaje propio creado o nacido a partir de la marca.
    6. Una forma de tratar a los no creyentes, a los no consumidores o portadores de la marca.
    7. Un buen líder.
    Pero detrás de todo esto, es necesario entender que al final el que defina la marca será el propio consumidor a partir de su experiencia, a partir de lo que comparta con otros usuarios y a partir de lo que la marca le cuente. No debemos olvidar la intervención de las nuevas tecnologías y de las redes sociales virtuales, en el proceso creativo e interpretativo de las marcas.
    Con respecto a esto, Ramón, el presentador, incluyó en su exposición un factor a tener en cuenta por parte de las empresas al hacer mención a las redes sociales, “los consumidores quieren estar conectados con otros consumidores, no con las empresas. Por tanto, las empresas deberían ayudar a los consumidores a conectarse entre ellos”.
    El debate posterior a la presentación comenzó con una crítica al “cuento de hadas” de lo que predica este marketing. El libro se percibe como una aplicación de la responsabilidad social corporativa a través de un nuevo marketing.
    Se plantearon varias preguntas que obtuvieron respuestas contrarias y convergentes: ¿Por qué se tiene que dar este paso al marketing 3.0? ¿Al consumidor realmente le importa? ¿Cambiaría sus hábitos el consumidor por ello?
    Y para concluir, también quedó abierta la pregunta ¿Qué acciones pueden realizar las empresas pequeñas para ser responsables y sostenibles?
    La sesión del Monday Reading Club de Vigo se cerró con esta reunión hasta el próximo mes de septiembre. Hasta entonces y para no caer en el tedio quedaron muchas preguntas abiertas sobre las que debatir.

    Artículo publicado en El Blog de Pascual Silva

  • ¿Qué es una marca?

    Las marcas son elementos que todo el mundo reconoce, o todo el mundo comprende, pero ¿Cómo se les da vida?, esta fue la pregunta con la que Frederico D´Orey, CEO de D´Orey Consulting , comenzó su ponencia titulada “La sostenibilidad emocional de las marcas” en las X Conferencias de Valença.
    Definir qué es una marca y cómo se crea no es tan sencillo como en principio puede parecer, para demostrarlo Frederico puso como ejemplo la Cruz Roja. Su logotipo es potente, reconocible internacionalmente y además su significado es interpretado en muy diferentes contextos. El trabajo de la Cruz Roja se desarrolla muchas veces en zonas de conflicto, donde es reconocida su marca como símbolo de no agresión; incluso ahí llega el poder de la marca y su significado.
    D´Orey puso, también, un ejemplo más provocador, la esvástica nazi, y con ello mostró que “las marcas no son buenas o malas, el uso del branding y el fenómeno de la marca son los que pueden ser malos”.
    Durante toda la exposición, Frederico mantuvo al público atento introduciendo experiencias personales y provocaciones en un tono distendido. El calor se fue apoderando del debate y tuvimos que quitarnos la chaqueta, en este momento álgido de su ponencia los pájaros competían con la siguiente historia (ganó Frederico):
    “No me gusta el nombre de Rita, sin embargo mi mujer me convenció para que le pusiéramos Rita a nuestra hija. Adoro el nombre de Rita, y ¿saben por qué? Porque es el nombre de mi hija”, Frederico contó esta anécdota personal para mostrar que las marcas son la parte visceral del marketing y también se construyen de experiencias.
    Las marcas crean valores, construyen identidades, en este punto también habló del ADN de las marcas, “cada marca tiene su propio código genético, por tanto no puede trasvestirse, o disfrazarse con otros valores que no sean los propios”.
    Quien trabaje en esta área debe tener en cuenta que “las marcas nacen de sus fundadores, pero también viven en las cabezas de los consumidores”. Sin embargo, ha de tener en cuenta que “la construcción de la marca no es un proceso democrático, es un proceso dictatorial, puesto que la disciplina y la consistencia son fundamentales”.
    Por otro lado, y completando lo anterior, Frederico lanzó la premisa: “Las marcas no están hechas para gustar a las personas, las marcas están hechas para que algunos las adoren”.
    La respuesta de D´Orey a ¿qué es una marca?, no fue única, a lo largo de toda su exposición fue desgranando definiciones con la finalidad de abarcar todos los aspectos que engloban una marca.
    Una marca es “estrategia + producción + comunicación” y todo ello dentro de una coherencia porque “las marcas son grandes coherencias culturales”.
    Los productos nacen, viven y desaparecen, lo cual no implica que la marca tenga que morir con ellos, porque “las marcas son valores intemporales, son promesas que se tienen que cumplir”.

    Publicado en El Blog de Pascual Silva

  • Vender vino a través de Internet

    José Cadima Ribeiro, profesor de la Universidade do Minho, junto con el profesor Freitas Santos del Instituto Superior de Contabilidad y Administración del Insitituto Politécnico de Oporto, realizaron una investigación sobre la venta de vinos de alta calidad en Internet, que expuso el propio José Cadima en las X Conferecias de Valença.

    Los productos como el vino, son productos sensoriales, no son bienes de primera necesidad, o commodities. Vender este tipo de productos eliminando la parte experimental de la compra, necesita de estudios sobre el canal usado para la venta, el nicho de mercado, y el consumidor.
    Para saber si el nicho de mercado es suficiente para la implementación de una estrategia en un nuevo canal, Internet, hay que evidenciar la potencialidad del mercado y analizar la competencia. Además, José Cadima añade, “solo hay virtualidad si hay consumidores descontentos en otras vías que estén buscando nuevas experiencias en este nuevo canal”.
    La investigación realizada (entre el 24 de abril y el 12 de mayo de 2007) se basó en una batería de preguntas colocadas en más de 40 Webs de lengua inglesa. El objetivo del cuestionario era analizar el perfil del consumidor para determinar comportamientos, patrones de compra online frente a patrones de compra offline e influencias de compra.
    Las conclusiones del estudio determinaron que todavía, en aquel momento, el mercado virtual era pequeño. Sin embargo, se pudieron evidenciar comportamientos comunes en los consumidores. La mayor parte de los consumidores compraba en Internet por comodidad y facilidad, también por la gran cantidad de surtido disponible, por la información específica encontrada y, solo en algunos casos, por encontrar precios más bajos.
    El principal factor de influencia en la elección del producto era la recomendación de amigos o conocidos, o sino, el ser un vino conocido de antemano.
    El mayor inconveniente encontrado para la comercialización electrónica de vinos fue la distribución y el transporte. Pero, el mercado de los vinos de alta calidad a través de Internet tiene un gran potencial como canal de venta y para la promoción de los caldos, ya que se puede ampliar el catálogo de productos y se puede dotar de mucha información. Por otro lado, al comprobar que la elección de compra está influenciada por la recomendación o el conocimiento previo facilita que un producto sensorial pueda ser comercializado a través de la red.