Etiqueta: Fado

  • El Destino cantado

    El FADO merecería páginas y páginas de análisis. El misterio de su origen, la diversidad de sus temas, la diversidad de sus cantores e cantadeiras, las teorías que lo proponen como símbolo nacional portugués y las que lo niegan y lo sitúan diferenciadamente en Lisboa y Coimbra.
    El FADO es un estilo musical propio e identificativo de Portugal en el extranjero. Actualmente las nuevas voces de jóvenes fadistas han expandido sus melodías y letras más allá de las fronteras.
    Mariza, Dulce Pontes, Mísia, Camané… son conocidos ahora en otros núcleos fuera de las tabernas y casas de fado y así mismo es el FADO ahora conocido también fuera de esos núcleos.
    Leyendas hay muchas, pero para situarnos en el carácter que envuelve el ritual del FADO, vamos a comenzar por una definición de diccionario.
    Fado: del latín fatum, destino, vida dictada por el Oráculo y que no se puede cambiar.

    Este destino cantado, formado como estilo musical propio, podría tener origen en los musulmanes que vivían en Lisboa, en los marineros, en los bandidos, en las tristezas del partir y de la pérdida de lo querido. Hay variedad de opiniones y estudios.
    No obstante, el FADO tiene su FADISTA y éste tiene un modo de vestir, un modo de hablar (calão), una forma insolente de comportarse, es un bandido, una canalla de navaja en mano que aprovecha la mala iluminación de las calles de Lisboa para cometer sus fechorías. Fechorías que por otro lado provienen de la mala situación del país en la época en que Napoleón Bonaparte invade Portugal y la familia Real se fuga a Brasil. En esta época, las venganzas y los ajustes de cuentas, los robos y saqueos, la búsqueda del alimento se forja como forma y estilo de vida, atribuido al fadista. Este fadista comienza a moverse por las tabernas donde comienza a cantar sus andanzas y de ahí evoluciona a otras temáticas y formas.
    Es sólo una de las teorías, si cabe la que mejor explica y la más datada de las que he leído.
    Dejen que me presente… Yo soy el FADO. Por favor no me confundan con mi homónimo “fado” que tiene su origen en el latín “fatum” y quiere decir destino, aquello que tiene que suceder. No, yo soy el FADO, expresión musical unas veces cantado, otras maltratado y en el sentir, de los maestros, llorado en las cuerdas de una Guitarra Portuguesa. Pero ya que nuestra cultura (la portuguesa) parece ser pariente próxima de mi homónimo, por favor denme el privilegio de defenderme. No me hagan viejo, porque no lo soy y no me cambien la nacionalidad, porque estoy muy orgulloso de ser portugués. Si quieren saber el nombre de mis padres no lean erróneos certificados de nacimiento. Sean cuidadosos en la búsqueda. Si a veces soy melancólico, no nací en el Norte de África (último reducto de la cultura Musulmana). Hay quien confunde mi soltura con el balanceo de las Carabelas. Poco probable. Saben que me mareo, sino habría aprovechado los viajes del Infante D. Enrique y sería personaje célebre de nuestros Descubrimientos. Que yo sepa, Luis de Camões no era fadista… (Traducción propia de un texto de José Lucio. Texto completo en portugués e inglés.)
    ¿Es fado el FADO?
    No me interesa tanto contar aquí los orígenes como definir el FADO como auténtica expresión que perdura en el tiempo y mantiene un carácter muy portugués.
    A lo largo de los años el FADO se ha convertido en reclamo turístico en las Tabernas y Casas de Fado que ofrecen noche de cena y fado por un módico/elevado precio. Los rincones más oscuros y las Tabernas más escondidas suelen ser las auténticas donde hoy aparece un Fadista y mañana aparece Mariza, Celeste Rodríguez (hermana de la más grande Amália Rodrigues, símbolo e icono del FADO por excelencia), Camané…
    Los espectáculos en estos lugares turísticos nunca aseguran una gran noche de FADO pero seguro que queda grabado en la memoria y hace remover cualquier cosa dentro de los oyentes(/”sentidores”).
    Si se siente, el FADO es fado inevitable.
    FADO no es sólo melancolía, no es sólo tristeza y saudade (añoranza, nostalgia, palabra portuguesa que no tiene traducción exacta en ninguna otra lengua), es un canto a las tradiciones, a historias de amoríos, de partidas, de toros, de fiestas populares, calles, barrios y personajes. Es incluso a veces una lección de vida que el propio FADO se canta.
    Los poemas de grandes autores como Luís de Camões, Fernando Pessoa, Pedro Homen de Mello, José Régio, Sophia de Mello Breyner Andresen, Miguel Torga o Manuel Alegre son letras de músicas cantadas por los grandes conocidos y los grandes que se mueven en círculos menos conocidos.
    El primer icono del FADO fue La Severa (1820-1846), una joven cantadeira (cantante de FADO) y prostituta de vida turbulenta que mantuvo una relación con el 13º Conde de Vimioso D. Francisco de Paula Portugal e Castro y que murió a los 26 años, según dicen de amor por el Conde.

    Chorai, fadistas, chorai

    Que uma fadista morreu

    Hoje mesmo faz um ano

    Que a Severa faleceu.

    Morreu, já faz hoje um ano,

    Das fadistas a rainha,

    Com ela o fado perdeu

    O gosto que o fado tinha…

    (Fado da Severa)

    Después de La Severa llegó Amália y conquistó el mundo del FADO, llenando almas, escenarios y Casas. Hizo del FADO el género único que hoy es, se mantiene viva como referente para las nuevas voces y se mantiene viva en el imaginario portugués.
    Carlos do Carmo, Helder Moutinho, Maria da Fé, Mafalda Arnauth, Camané, Mariza, Cristina Branco, Dulce Pontes, Alfredo Marceneiro… la lista es interminable y todos ellos han continuado y continúan con lo que Amália entronizó. El FADO se ha hecho fado para todos ellos y la historia de Portugal, concretamente la historia de Lisboa.
    Las acompañantes del FADO
    La guitarra portuguesa y la viola (guitarra española) son las acompañantes de todo fadista, también en este arte de tocar hay grandes exponentes como Carlos Paredes.
    Tocar la guitarra portuguesa es una difícil profesión que actualmente sigue siendo estudiada por muchos jóvenes enamorados de sus 12 cuerdas y su sonoridad.
    La guitarra portuguesa tiene diferentes afinaciones dependiendo del tipo. La de Coimbra no suena igual que la de Lisboa, como no suena igual el FADO de uno y otro lugar, ni tiene las mismas preocupaciones temáticas. El FADO de Coimbra es cantado sólo por hombres, vestidos con el traje académico y capa negra, cantan temas universitarios y rondan a las amadas.
    La explicación más aproximada del FADO
    El FADO se siente no se cuenta, es FADO mientras sucede.
  • Vigo envuelto en Fado Pop. "Amália Hoje"

    Es fácil que yo me emocione con casi todo tipo de música. Sin embargo, no iba muy convencida de que la fusión me encantase.
    Ah! pero, así fue, me encantó.
    Fue un concierto maravilloso, del que solo me arrepiento tener que haber pasado sentada en mi butaca.
    Amália Hoje, fue uno de esos espectáculos-espectaculares, los fados convertidos en obras complejas de sonidos, voces, poemas; los fados convertidos en pop.
    Veces y veces se han versionado los fados de Amália, siempre he sido bastante crítica con las versiones de alguna nueva generación, tal vez porque uno empieza amando el FADO tradicional y luego se va encandilando de otras formas y se va dejando llevar por otras voces y melodías.
    Los integrantes de Hoje, grupo que nace con este proyecto, son reconocidos por otros trabajos. Nuno Gonçalves es el productor líder de este proyecto y junto con Sónia Tavares forman parte del grupo portugués internacionalmente conocido The Gift; Pedro Ribeiro es líder del grupo heavy metal portugués Moonspell y; Paulo Praça es cantautor y ha formado parte de varios grupos como Plaza o Turbo Junkie además de realizar proyectos en solitario.
    Los momentos álgidos del evento fueron sin duda… todos. No podría elegir entre ninguno de los temas porque todos me ponen los pelos de punta.
    Hace aproximadamente un año fui a ver la película Amália en la que se retrata bastante bien el carácter melancólico e inconformista de la gran fadista. Así mismo, me pareció que en el concierto quedo plenamente reflejado, por el carácter de los músicos y por las versiones totalmente innovadoras de los títulos escogidos.
    Un detalle que no puedo dejar pasar es el juego que tuvieron las luces en el escenario, por un momento me pareció formar parte de un juego, como si aquello no fuese un escenario sino una caja escénica llena de obras de arte.
    Tampoco podré omitir el detalle más romántico, cuando ya no me quedaba piel para erizar. Paulo Praça interpretando Abandono y Nuno Gonçalves volcado sobre el teclado, mientras Fernando Ribeiro y Sónia Tavares se abandonaron en el sentimiento. Fernando Ribeiro vocalizó un Amo-te que sacó una sonrisa plácida a Sónia Tavares.
    En fin, detalles muy personales, a lo mejor sacados de la embriaguez sonora y visual, no obstante, así fue el concierto que ofrecieron el pasado viernes 18 de diciembre en Vigo «Hoje», o por lo menos así fue para mí, así me gustaría recordarlo y así me gustaría recomendarlo.