Etiqueta: Economía Creativa

  • La espada del rey Arturo

    Editorial Conversas nº3

    El Rey Arturo accedió al trono de Gran Bretaña al ser el único capaz de extraer una espada de una roca. Muchos lo intentaron, pero solo él lo consiguió y según la leyenda fue el rey ideal, tanto en la paz como en la guerra. Alrededor de la leyenda del rey Arturo hay otras muchas historias de caballeros, de heroísmos y de traiciones, en la mayor parte de estas historias está presente la lucha por el poder. Siendo que en el caso del rey Arturo el poder le fue concedido de manera mágica.

    Estas historias, pertenecientes a la literatura o a la historia, se construyen con un principio, un nudo y un desenlace. Las historias de Conversas, procedentes de ejemplos reales, son, si acaso,  introducciones de historias que aún están desarrollándose y de las que no podemos aventurarnos a narrar un final.

    Será difícil establecer un cierre a los temas aquí propuestos, por eso, hemos abierto el site www.revistaconversas.com con el propósito de dar continuidad a la temática introducida en cada número. Por el momento, esa continuidad le era dada número a número; haciendo memoria, comenzamos con los emprendedores, seguimos con la creatividad y el desarrollo y ahora, nos lanzamos con economía creativa: ideas, iniciativa, creatividad, desarrollo… inevitablemente, el número 3 de Conversas tenía que abordar de manera introductoria el concepto Economía Creativa, en el que muchos ya están volcados plenamente.

     Retomando al rey Arturo, Conversas nº3 concede el poder a cada uno, de manera autónoma, y solo por el hecho de tener ideas y de poder usar la creatividad, el gran talento del ser humano. Sin embargo, como el rey Arturo, pero de forma menos mágica y más intencionada, solo sacará la espada de la roca el que sea capaz de encauzar sus ideas hacia objetivos concretos y las materialice.

  • Conocemos… El cotrabajo a través de dos espacios pioneros

    Somos Coworkers. LeleSorribas2012
    «Somos coworkers», saluda la ventana de Utopic_Us (Madrid). LeleSorribas2012

    La seguridad en el trabajo está cada vez más valorada desde la responsabilidad individual, no es el trabajo el que está asegurado, sino la capacidad de cada uno de salir a flote en todas las circunstancias.Un poco por este motivo, otro poco porque los tiempos cambian y las formas de trabajar y relacionarnos también, surgen los espacios de coworking, que no, viveros de empresas.

    La diferencia entre un espacio de co-trabajo y un vivero radica en las fluidez de las relaciones que se establecen entre las personas que trabajan en unos u otros, no quiere decir que en los viveros no se den sinergias entre las diferentes empresas que están instaladas, pero la filosofía de fondo es diferente. Otra de las diferencias se encuentra en la permanencia, en los viveros suele haber un límite de tiempo que una vez alcanzado exige al empresario independizarse; los espacios de cotrabajo se conciben como un lugar de trabajo estable, a largo plazo.

    Pero sobre la filosofía del coworking, los perfiles profesionales, el futuro de esta modalidad de trabajo y su relación con la economía creativa hablaremos en Conversas largo y tendido, para eso hemos entrevistado a los pioneros en España, Utopic_Us en Madrid y las pioneros en Vigo, Espacio Nido.

  • Ana Carla Fonseca Cainha entrevistada por Conversas

    Hemos tenido la oportunidad y la suerte de entrevistar a Ana Carla Fonseca Cainha para este número 3 de Conversas sobre Economía Creativa.

    Es una suerte contar con su presencia en Conversas, porque Ana Carla Fonseca Cainha es una referencia en este tema. Es economista y MBA en Urbanismo para el cual hizo una tesis sobre Ciudades Creativas; ha dirigido proyectos regionales y globales desde hace más de quince años en marketing y gestión del conocimiento; desde 2004 es socia-directora de Garimpo de Soluções- economía, cultura y desarrollo; es asesora en economía creativa para la ONU; consultora internacional en economía creativa, ciudades creativas y desarrollo para empresas, organismos públicos e instituciones; y además, es autora de una buena cantidad de títulos sobre esta materia.

    Creative City Perspectives (2009) congrega 18 autores de 13 países.
    Editado en portugués en 2011

    Como adelanto a lo que nos contará en Conversas nº3, donde nos hablará sobre los conceptos economía y creatividad, su relación y los beneficios de ésta, afirma: la crisis podría haber facilitado la transición promoviéndose la economía creativa como estrategia de desarrollo, sin embargo, lo que ocurrió fue un retorno a lo que parecía ser una estrategia más segura.

     En unas semanas, en Conversas nº3, la entrevista completa.

  • Encuentro Internacional Economía y Cultura V. Colaboración y participación activa para poner ideas a andar.

    El Encuentro Economía y Cultura celebrado la semana pasada en la Ciudad de la Cultura en Santiago de Compostela mostró también una serie de proyectos en los cuales la creatividad es la piedra angular para crear innovación. Estos proyectos se agruparon en torno de una mesa compuesta por Miren Arantzazu Jiménez Sánchez e Igor Arrien Garmendia, responsables del área de proyectos del departamento de comercio en el Ayuntamiento de Bilbao; Rafael de Ramón, conceptualizador y propulsor de Utopic_Us; y Ana Maria Llopis, fundadora y consejera delegada de Ideas4all.
    El caso del departamento de comercio del ayuntamiento de Bilbao es un caso de aplicación de innovación al comercio tradicional. Como ellos mismos comentaron, “la innovación tiene dos elementos comunes, sea donde sea que se aplique: pasión y no miedo”, elementos que utilizaron a la hora poner en marcha el proyecto de Comercio Innovador Bilbao (CIB). Se preguntaron cómo cambiar la forma de pensar y si la innovación solo podía lograrse a través de las nuevas tecnologías. Las respuestas se las ha ido dando la experiencia y el concepto de plataforma abierta en el cual trabajan junto con los comerciantes adheridos, “la innovación no es solo desarrollo tecnológico y el CIB es un laboratorio de experimentación para que después las innovaciones sirvan también a otros”.
    Utopic_Us fue definido por Rafael de Ramón como una “usina de transformación” tras lo cual añadió que “sonaba un poco pedante el nombre, pero que realmente eran un núcleo de energía para la transformación. La siguiente forma de definir el proyecto fue “a partir de unos valores hacemos lo que nos da la gana” y en definitiva, así es, es un centro donde se juntan personas de diferentes profesiones creativas que coinciden en aplicar a su trabajo: colaboración, honestidad y transformación.
    Ana María Llopis expuso una serie de teorías sobre las ideas y su implantación en las empresas o como servicios, dijo que después de ver como una gran mayoría de las ideas que tenemos se pierden decidieron crear Ideas4all, una plataforma en la que compartir ideas, venderlas y, tal vez, ponerlas a funcionar. Llopis habló largo y tendido sobre la inteligencia colectiva, una fuente de innovación riquísima que muchas veces es desaprovechada por no disponer de las herramientas adecuadas o de los canales apropiados.
    Los tres proyectos se basan en usar las ideas de la gente como motor de innovación, de servicios nuevos o de resolución de problemas. La colaboración y la participación activa de las personas es el nexo que comparten las tres formas de trabajar.

  • Encuentro Internacional Economía y Cultura IV. Cultura y empresa, relación necesaria.

    El Encuentro Economía y Cultura celebrado la semana pasada en la Ciudad de la Cultura en Santiago de Compostela no podía, llevando este título, eludir hablar de la relación que la cultura y la empresa pueden desear. La sesión concebida para este debate se llamó Cooperación entre agentes culturales y el tejido empresarial y participaron en ella Uqui Permui, diseñadora de Uqui Cebra; Juan Paz, brandmanager en Hijos de Rivera S.A. Estrella Galicia, Pia Areblad, directora de arte en Tilt y Roberto Carreras, consultor en estrategia online de Plan B.
    Cada participante definió a partir de su experiencia y de su proyecto la relación que establecen entre la cultura, la creatividad y la empresa.
    Para Uqui Permui el diseño es una de las actividades más claras en las que se puede establecer la colaboración entre la empresa y el artista. Ella misma realiza diferentes proyectos dentro de esta área y en todos ellos dice ser fundamental no trabajar para la empresa, sino con la empresa e involucrarse con cada departamento.
    Juan Paz definió dos proyectos muy concretos en los cuales la empresa de la cual es brand manager se ha beneficiado de la cultura. El producto 1906 de Estrella Galicia se ha beneficia de realizar varias intervenciones para relacionar la marca a un estilo de música concreto, para ello han organizado festivales callejeros, conciertos en locales y los aspectos positivos de esta relación revierten en ambas direcciones; por un lado en la imagen de la propia marca, y por otro en los artistas que bajo este mecenas pueden hacer circular su trabajo.
    Pia Areblad rompió el hielo con el público poniéndolo en posición Tilt, una posición de balile, ella es bailarina y actualmente con este proyecto mezcla la danza con la intervención en empresas de muy diverso tipo para desarrollar las capacidades creativas de ésta, puesto que el artista puede leer entre líneas, ver cosas que desde dentro de las empresas no se ven, afirmó Pia. Tilt, compañía sueca ubicada en Gottemborg, crea proyectos de inmersión de artistas en empresas que cambian las relaciones entre los trabajadores, llevan a la empresa a relacionarse con la creatividad de una forma diferente, lo cual se traduce en mejoras de comunicación y en innovación.
    Roberto Carreras quiso recalcar el verdadero protagonista de todo esto (refiriéndose al Plan B) es el artista. Y a partir de ello, comenzó a desglosar los beneficios que los desarrollos tecnológicos han traído a la música, la música es mucho más accesible que antes, el producto no ha perdido valor, lo que hay que hacer es buscar otras formas de llevarlas a cabo. El Plan B es una consecuencia directa de estas opiniones firmes de Roberto Carreras y otros artistas para desarrollar carreras musicales basándose en las redes sociales y entornos 2.0. La industria musical se hunde, pero crece el consumo digital, dice Roberto.
    Las conclusiones de la sesión versan sobre qué caminos son más beneficiosos para unas industrias, qué modelos colaborativos, qué formatos… pero no existe ninguna duda en que la relación entre la cultura y la empresa es una relación beneficiosa en las dos direcciones.

  • Encuentro Internacional Economía y Cultura III. Financiar proyectos culturales.

    La tercera mesa del Encuentro Internacional Economía y Cultura celebrado la semana pasada en la Cidade da Cultura en Santiago de Compostela mostró cuatro ejemplos de financiación para proyectos culturales. Un ejemplo de mecenazgo, un ejemplo de patrocinio, la ley Rouanet en Brasil y un ejemplo de crowdfunding.
    Sobre mecenazgo el ejemplo fue mostrado por María José Taboada Salvatierra, responsable de marketing y relaciones promocionales de la Royal Academy of Arts (Londres). La institución en la que trabaja nació en 1768 ya con una forma de organización privada, desde los comienzos fue regida por artistas, por tanto y como la propia María José dice, para ellos la cultura se debe pagar y debe ser pagada por los individuos.
    El modelo de la Royal Academy se basa en apoyos de empresas privadas, que finacian la institución por estar contemplado en sus planes de responsabilidad social corporativa, por marketing, por beneficios para el personal de carácter cultural, por el uso de las instalaciones de la Royal para eventos de la empresa. Así mismo, también obtienen apoyos de personas a título personal que son “amigos” de la institución y a cambio reciben cierto trato preferente.
    La afirmación de la que parte María Salvatierra es la economía creativa es un modelo de negocio. El dinero público está disminuyendo y eso no va a cambiar, por tanto el dinero de fuentes privadas es muy importante. Esta cuestión debería ser considerada por las empresas, que incluso deberían contar con un departamento propio para estos asuntos.
    Antonio Cortés, director de marketing de Gadisa puso como ejemplo el caso de su empresa, que destina un tanto por cien a inversiones culturales dentro de la responsabilidad social, de este modo ellos ganan imagen de marca y funciona como herramienta de difusión a la par que contribuye con determinados proyectos culturales como espectáculos de cine, música, exposiciones.
    El caso de la ley Rouanet de Brasil fue explicado por Jaime Llopis, abogado y socio de la firma Cuatrecasas. Esta ley es una ley de incentivo a la cultura, propone incentivos fiscales a las empresas y las personas por destinar una parte de sus impuestos de la renta a acciones culturales. La ley ha servido para sacar múltiples proyectos adelante, aunque también hay sombras sobre ella.
    No obstante, Jaime Llopis, quería demostrar con este ejemplo que existe la necesidad de crear sistemas legales más competitivos y que sirvan para este tipo de cosas.
    Para rematar terminó diciendo, nada es gratis y debemos ser conscientes de ello, lo cual venía a decir que de un modo u otro, bien sea pago directo o por medio de impuestos, todo se paga.
    Marc Sempere fue el último en hablar, expuso un caso de crowdfunding. Él forma parte del Colectivo Dóna Gustet, una asociación sin ánimo de lucro que ha puesto en marcha diferentes proyectos culturales usando la financiación alternativa a través de los usuarios.
    Desde su punto de vista, es importante ver que ha habido un cambio en la relación con el espectador, ahora conviertiéndose en participante activo. El crowfunding se basa en formar una comunidad en torno a una idea o proyecto que se va configurando definitivamente a través de los espectadores que financian la obra antes de ser creada. Para Marc, interesa el aporte económico, pero también el valor social, el apoyo social puede servir a la hora de buscar financiación también por las vías comunes, puesto que la idea cuenta de partida con un público consumidor.
    En esta mesa se presentaron cuatro modelos, que no son ni mejores ni peores unos que otros, sino que son diferentes opciones para hacer cultura y para que proyectos de la más variada índole tengan la opción de salir adelante.