Etiqueta: Economía Creativa

  • Fracaso y creatividad en el proceso de innovación III

    Innovación y creatividad

    La creatividad entra a formar parte de la innovación desde el principio de los tiempos, pero hasta hace relativamente poco tiempo no se ha comenzado a considerar que es una materia prima fundamental para el proceso, o mejor dicho, las ideas (procedentes de la creatividad) son la materia prima de la innovación en la economía creativa.

    La materialización de esa creatividad en un servicio, producto u organización es usada para establecer la diferenciación necesaria en el mercado global en el que se opera actualmente. ¿Cómo competir sino con países como India, del que salen más ingenieros que de toda Europa junta? Hace ya muchos años que la tierra se aplanó[1] y la mano de obra se trasladó a países como China o India donde los salarios son más bajos. Pero además, cuando la tierra se aplanó el despegue tecnológico de países como la India también trasladó los centros de innovación a estos territorios obligando a algunas empresas a cambiar su rumbo, pues la India, concretamente, también tiene mano de obra altamente cualificada y especializada. En esas estamos, cambiando el rumbo, y para ello, la creatividad es fundamental.

    Las ideas  nacen de las personas, la creatividad reside en ellas, por eso en esta nueva forma de innovar cobra más sentido el valor humano. Las personas y su capacitación para generar ideas y convertirlas en innovaciones es el reto de la economía creativa, y el reto de la sociedad de hoy que se debe hacer entender en todas las instancias: administración pública, universidades, empresas, personas.

    Uno de los recursos utilizados para potenciar la innovación a partir de la creatividad es mezclando perfiles profesionales, alimentando la diversidad.

    Como ejemplos de ello, está Tillt, una compañía sueca que introduce artistas en otras empresas, mejorando sobretodo la comunicación interna de las empresas y aprovechando la creatividad como motor de cambio y para la resolución de conflictos. Otro ejemplo, tal vez más conocido es la llamada que se ha hecho desde las empresas vinícolas a artistas para que diseñen las etiquetas de sus botellas o, incluso, rediseñen las botellas. En otros campos del conocimiento, podemos hablar de la fusión de biólogos, médicos, psicólogos y filósofos para profundizar en el conocimiento del cerebro y el proceso de pensamiento humanos.

    De lo que se trata, en cualquier caso, es de obtener una diferenciación de la competencia y de aportar valor, y al buscar estos resultados por medio de la creatividad estamos invocando un estilo de proceder diferente, otro estilo de vida en el que las ideas puedan florecer y crecer, el caldo de cultivo puede ser la diversidad, la reflexión, la flexibilidad laboral, un contexto cultural rico. Mihaly Csikszentmihaly[2] dice con respecto a esto, “Las nuevas ideas necesitan estar libres de tensiones, de luchas, de resultados y requieren un tiempo de reflexión, de incubación, del mismo modo que un árbol necesita los meses del invierno para recuperarse de las estaciones”.

    En definitiva, la innovación es parte fundamental de la economía creativa y precisa que se fomente un estilo de vida menos restrictivo, en el que no existen compartimentos estancos de experiencias (profesión, familia, amigos, ocio no están separados por una barrera infranqueable) y en el que el fracaso no provoca miedo sino conocimiento.


    [1] La tierra es plana. Thomas Friedman

    [2] profesor de psicología en la Universidad de Claremont (California) y fue jefe del departamento de psicología en la Universidad de Chicago y del departamento de sociología y antropología en la Universidad Lake Forest.

  • Fracaso y creatividad en el proceso de innovación II

    El fracaso es parte del éxito

    Es interesante comprender el sentido del fracaso en el proceso de la innovación, pues si hay un factor intrínseco a la innovación es este y es necesario estar concienciados de que forma parte del proceso y de que de ellos pueden extraerse aspectos positivos: nuevas vías de experimentación, innovaciones fortuitas, resultados descartables para nosotros pero interesantes para otros…

    La asimilación del fracaso en nuestra sociedad, España, no se lleva bien, no solemos estar preparados para lidiar con la derrota, cuando en otros lugares el fracaso es el único modo de aprender y desarrollarse. Los casos más conocidos son las universidades israelitas que apoyan la creación de start up, o el caso de Sillicon Valley donde se propicia la creación continua de empresas, que nacen y desaparecen con bastante rapidez y sin traumas.

    Si tenemos una idea y queremos comprobar su funcionamiento, solo será posible hacerlo implementándola; lo mismo sucede si queremos darle la vuelta a algún elemento de nuestra empresa o innovar, la experimentación es imprescindible y ésta suele tener dos componentes: prueba y error. La combinación de ambos componentes, la asimilación, la catalogación de cada paso, la acumulación de conocimiento y su gestión, dotan al error de valor para el proceso, si bien aprovechado.

    No se trata de hacer una alegoría del fracaso, pero sí de restarle capacidad de generar miedo en el emprendedor y/o en el innovador. Si consideramos que no hay fracaso, sino resultados no esperados, la responsabilidad sigue siendo la misma pero la presión será menor.

    Por tanto, aprender a desenvolverse con el error hará que el fracaso sea parte del éxito.

  • Fracaso y creatividad en el proceso de innovación I

    Hay un momento en la vida de las personas, las empresas, las instituciones, las ciudades en el que los modelos se agotan. Este momento puede ser tomado como un problema definitivo o como un impulso para la renovación, puede ser un buen momento para tomar la innovación como fórmula de salvación.

    La innovación no es un recurso de última hora, ni debe ser considerada solo en casos de necesidad, pues la innovación no es un fin, la innovación es un proceso y sus fines son los que marcan la diferencia.

    Innovar parece que esté solo al alcance de unos pocos, de los grandes, o de aquellos que ya no tienen otra vía y deciden arriesgar lo que les queda. Error, gran error, la innovación es un proceso que debe integrarse e impregnar la cultura de la persona, de la empresa, de la institución o de la ciudad.

    Hasta hace relativamente poco tiempo, unos quince años, la innovación se asociaba casi exclusivamente con la tecnología, por este motivo la innovación se relacionaba con procesos solo accesibles a grandes empresas con recursos humanos y económicos abundantes. Sin embargo, la innovación no tiene por qué ser un proceso únicamente tecnológico, ni su resultado tiene por qué ser una mejora tecnológica, la innovación puede ser entendida de forma más amplia y ya que la innovación se puede ser dar en la forma de organización o de comercialización, y su proceso puede ser desarrollado con recursos propios, ajenos y de forma participativa y/o colaborativa.

    Repaso histórico

    Existen diferentes maneras de introducir la innovación en la cultura de las personas, las empresas, las instituciones o las ciudades. El proceso de innovación ha sido objeto de estudio desde hace más de un siglo. Se han elaborado diferentes teorías en cuanto a los modelos de este proceso: Rossenger en 1980 propuso un sistema lineal, Forrest propuso un modelo integrador, Rothwell propuso distintos modelos generacionales (por procesos tecnológicos, de demanda, interactivo, integrado y de redes de trabajo, Trott propuso la serendipia, la Comisión Europea propuso el modelo del proceso de innovación a partir de redes tecnológicas y de redes sociales, etc. Estos son solo algunos ejemplos de todos los modelos que se han ido proponiendo a lo largo de la historia, no existe ni un modelo único y prefecto, ni consenso para decantarse por uno u otro[1].

    Durante la revolución industrial, en el siglo XIX, imperó el modelo de innovación tecnológica, puesto que el objetivo de las innovaciones era mecanizar las etapas de producción reduciendo mano de obra y aumentando la producción. Poco a poco, se han ido variando los objetivos conforme el contexto: mejoras de rendimiento, reducción de costes, internacionalización, personalización, reducir distancias, mejorar tiempos… En este sentido, los desarrollos tecnológicos tienen mucho que aportar pero el concepto de innovación se puede abordar desde una perspectiva más amplia en la que se puede considerar la innovación organizativa y la de comercialización, como otros tipos de innovación: es innovación no tecnológica.

    Internet, la innovación más revolucionaria de nuestra era, y las redes sociales han contribuido para que el proceso de innovación se pueda concebir de una manera más amplia y los recursos de las personas, las empresas, las instituciones o las ciudades dedicados a la innovación obtengan mejores rendimientos. Los procesos de innovación que incluyen a los usuarios, consumidores y ciudadanos adquieren relevancia; amplían el número de actores que participan del proceso y el reto está en canalizar y gestionar el conocimiento generado por todos ellos. Las tecnologías, por tanto, siguen teniendo un papel relevante en el proceso de innovación, pues facilitan la gestión del conocimiento promoviendo la innovación participativa a partir de procesos acumulativos. Sin embargo, no es necesario disponer de una gran inversión en tecnologías y la innovación en sí misma es un proceso no basado en las tecnologías, sino en la creatividad y la participación.

    Este tipo de innovación no tecnológica tiene unos efectos más inmediatos, en consecuencia también se ahorra tiempo.

    La innovación de base no tecnológica que se apoya en la creatividad es uno de los puntales sobre los que apuesta la economía creativa y en los que España puede obtener una posición notable en el ranking internacional.


    [1] Evolución de los modelos sobre el proceso de innovación: desde el modelo lineal hasta los sistemas de innovación. Eva Velasco, Ibon Zamanillo y Miren Gurutze Itxanburu.

  • “La Capital Europea de la Cultura no es un festival”. Carlos Martins- Fundación Ciudad de Guimarães

    “La Capital Europea de la Cultura no es un festival”. Carlos Martins- Fundación Ciudad de Guimarães

    El día en Guimarães amaneció con amenaza de lluvia, se cumplieron los pronósticos y a media mañana cayó una tromba de agua, sin embargo, después del almuerzo, la tarde se sosegó y se dejó ver el sol. Fuimos con el estómago lleno y con los pies cargados de kilómetros de “ruas estreitas”, al café del Centro Cultural Vila Flor, allí habíamos quedado con Carlos Martins, el director ejecutivo de la Fundación Ciudad de Guimarães, encargado de la Capital Europea de la Cultura. Carlos Martins nos desmenuzó el programa de la capitalidad y nos contó algunos pormenores que se les cruzaron por el camino. Porque convertir una ciudad en Capital Europea de la Cultura no es como organizar un festival.

    Centro Cultural Vila Flor
    Centro Cultural Vila Flor. Guimarães. LeleSorribas2012

    Conversas- Cual es la apuesta de G. como Capital Europea de la Cultura.

    Carlos Martins- Son tres las apuestas, tres dimensiones y tres preguntas. ¿Cómo puede ser útil la Capital Europea de la Cultura al desarrollo social? Inclusión, participación democrática, la formación de competencias. Por tanto, el programa y la infraestructura tienen que responder a esto. ¿Cómo las personas de Guimarães se pueden beneficiar de ello?

    Tenemos un programa de voluntariado, de integración de la población. Y tenemos, también, la preocupación que todo programa artístico tiene una consecuencia en términos de educación y de desarrollo de competencias. Por ejemplo, cerca del 80% de la programación está hecha con nueva creación que está hecha en residencia en Guimarães. Los artistas no traen aquello que ya tenían hecho antes, sino que vienen a crear aquí y al crear se empapan del contexto, incorporan Guimarães en su obra e influencian a su alrededor y aportan conocimiento. Y si durante un año, mucha gente aporta mucho conocimiento a una ciudad, y si por opción nuestra, es diseminada, la ciudad pasa a ser una especie de academia. Creemos que la educación no depende solo de las escuelas, creemos en el open source y el acceso al conocimiento libre. Esta es la primera dimensión, que abarca las personas, la más importante.

    La segunda pregunta es cómo creatividad y cultura alteran la economía. La presencia de otras miradas y perspectivas en la ciudad. La aparición de nuevos sectores industriales, relacionando el diseño con la moda, con la industria; relacionando ciencia, tecnología y arte tiene un impacto directo en la economía, economía creativa.

    Y la tercera es, cómo la propia ciudad, el propio espacio urbano físico, se transforma con la actividad cultural y creativa. Por encima de todo, lo que nos interesa aquí es la regeneración de espacios, todas las infraestructuras para la Capital Europea de la Cultura son adaptaciones o rehabilitaciones de espacios que ya existían, no hay ninguna construcción nueva. Y son casi todos, antiguos espacios industriales o comerciales que estaban desactivados. Se dice que las ciudades son como las personas, son seres vivos que se renuevan y la cultura puede ser un estímulo para esa renovación.

    Esas dimensiones social, económica y urbana son las que nos interesan siendo que la cultura no es un fin, es un medio y por eso la Capital Europea de la Cultura no es un festival, no es una celebración, no es un parque temático, es un proceso social, económico, urbano que se da en una ciudad que ya existía.

    C- ¿Qué es la Capital Europea de la Cultura, entonces?

    CM- En el fondo la finalidad de la Capital Europea de la Cultura es interpretar en este sitio concreto, en este tiempo concreto, un programa europeo que tiene 27 años y que tiene muchas contribuciones y no querer hacer como si fuésemos Berlín o Madrid, ser como somos: Guimarães. Y los europeos de Guimarães son tan europeos como los que viven en el centro de Bruselas, a veces, nos olvidamos de eso, no queremos ver esa dimensión de diversidad y Europa es tanto más rica cuantas más ciudades como Guimarães puedan mostrar aquello que son y aquello de lo que son capaces y tener consciencia de los límites, de la humildad que tienen que tener. Hay muchos más europeos viviendo en ciudades como Guimarães que en ciudades como Londres, porque no hay otro Londres, pero hay muchas Guimarães, ciudades pequeñas, medias, con problemas de paro, de competitividad y que necesitan estímulos y ésta es una forma de ofrecérselos.

    C- Por lo que nos dice, además de los eventos y de la programación cultural, están haciendo una difusión mayor.

    CM- Nuestro programa tiene cuatro áreas de intervención.

    Una artística, que tiene música, teatro, danza, artes plásticas, cinema, y que realmente es aquello que nosotros interpretamos que es la Capital Europea de la Cultura, pero solo es un cuarto de nuestro trabajo.

    Hay otra dimensión que es pensamiento, reflexión, documentación, registro, edición, que trata de producir conocimientos, independientemente de su interpretación ser inmediata o no. Vamos a dejar un nuevo patrimonio, encargamos películas, libros, expresiones que tienen memoria, que van a dejar un documento que probablemente sea usado o interpretado más adelante.

    Esos dos pilares, arte y pensamiento, ayudan a soportar una ciudad, que es la tercera área de intervención. Las preguntas que nos hacemos son ¿y si hiciésemos esto? ¿y si probásemos aquello? Y luego hay que intentarlo, no siempre se va a acertar, pero este programa se fundamenta en intentar. Por ejemplo, relacionando la moda con la industria textil que estaba en pérdidas, hacer intervenciones pop-up en la ciudad, llevar artistas para el mercado municipal, crear un programa de sinalética urbana completamente diferente, usar tecnología en el espacio público… es hacer estar cosas, experiencias urbanas que no son una cuestión artística únicamente sino de relación de las personas con la ciudad.

    Y por último, esa ciudad soporta una comunidad y hay un programa solo para la intervención de la comunidad, en la educación, en la participación.

    Por tanto, las cuatro áreas de intervención son: arte, pensamiento, ciudad y comunidad.

    No nos interesa solo tener un escenario y un público, tener un excelente espectáculo, y sí preguntarnos ¿cómo podemos darle más valor? Con la participación, con la comunicación… Los eventos están al servicio de una idea, del artista principal que es la ciudad de Guimarães.

    C- ¿Se están descubriendo gracias a estos proyectos potencialidades de la ciudad que no estaban explotadas?

    CM- Sí, especialmente porque está destapando creatividad, basta andar por la ciudad y ver los corazones (símbolo de la capital) en los escaparates. Las personas tienen creatividad y quieren expresarla, pero no saben cómo, y muchas veces es tan sencillo como coger una caja de cartón que hagan un corazón y lo pinten como quieran. En cuanto devuelves a las personas el poder, la ciudad es mucho más fuerte y éste aún no es el ejercicio completo, hay más cosas para hacer, es un proceso gradual. La ciudad empieza a tener más capacidad para tener una consciencia de sí misma diferente, en Guimarães, la consciencia de sí misma es una consciencia histórica, como espacio patrimonial, pero hay poca valorización de aquello que es hoy y de la capacidad de las personas que actualmente viven y trabajan aquí. Si hablas del Rei Afonso y tal,  la gente dice: ellos son los protagonistas de ciudad. Pero no se necesitan tanto los mitos.

    Tú fazes parte
    Tú fazes parte. LeleSorribas2012

    C- ¿Cuál es el clima que se respira, las opiniones que se están recibiendo por parte de la ciudadanía?

    CM- Aquí hubo un problema muy grande en el proyecto durante algún tiempo, que fue la incapacidad del proyecto de comunicarse con la ciudad. Y que tal vez en Guimarães fue más nítido porque hay un sentimiento de pertenencia muy fuerte y la ciudad reaccionó: yo no quiero esta capital europea de la cultura. Eso sucedió el año pasado, hasta el punto de que la organización dimitió, yo mismo trabajé en el proyecto desde 2008, en la candidatura, y dimití en marzo del año pasado, porque entendí que no se estaba cumpliendo el objetivo de garantizar la prestación a las personas. En agosto fue nombrada una nueva administración y yo regresé en septiembre, más o menos, y el desafío que la administración me dio fue: tenemos que reconquistar la ciudad. Y pensamos en una nueva estrategia, que pasó por un discurso diferente también, más próximo, un eslogan que es “Tú formas parte”, que no existía hasta diciembre, fue solo en el mes anterior que conseguimos lanzarlo con una campaña en la televisión.

    De repente empezamos a sentir que las personas lo aceptaban

    C- ¿Cómo se construyó el mensaje?

    CM- El ejercicio que hicimos fue el siguiente: las personas tienen demasiada oferta de eventos, no hace falta más eventos, no es ese el problema de Guimarães, por tanto, nosotros no podemos vender, no podemos comunicar un evento físico un espectáculo aquí o allá, eso no es suficientemente interesante para comunicar y era eso que estábamos comunicando. Tampoco interesaba comunicar que es un gran evento, porque en el contexto de crisis económica, lo que es grande es caro. Tampoco podemos decir solo que es un evento cultural, porque los públicos tradicionales de la cultura ya lo saben y lo ven, y los otros públicos, al llamarse cultural lo verán menos atractivo.

    Entonces no podíamos comunicar el evento material, pero sí el afecto: “¿Qué tengo yo que ver con esto? Esta es la cuestión esencial y la comunicación te dice “Tú haces parte, tienes mucho que ver aunque no vengas nunca a ningún espectáculo porque es tu ciudad; o porque eres portugués y esta ciudad es la ciudad origen de tu país, por eso tú formas parte; o porque trabajas en la economía local, tú formas parte; o porque eres europeo también formas parte. Y en este sentido, se notó un cambio grande en el afecto, en el fondo lo que nosotros queremos es soportar este proyecto en dos grandes bases: ideas y afecto. Solo con ideas no se sustenta, tienes que tener que ver algo con aquello.

    C- Tienen algún proyecto común con la otra Capital Europea de la Cultura?

    CM- Sí, aunque nos gustaría tener más, pero es difícil porque son conceptos muy diferentes.

    Tenemos un proyecto de artes preformativas de calle, una caravana que va desde Guimarães hasta Maribor haciendo espectáculos en otras capitales europeas de la cultura: San Sebastián en 2016, Marsella en 2013.

    Tenemos un proyecto de producción editorial, vamos  hacer el lanzamiento de libros en conjunto bilingües portugués – esloveno, de poesía contemporánea.

    Tenemos una orquesta residente en Guimarães de jóvenes de toda Europa que irá a Maribor. Vamos a tener una embajada cultural de Guimarães en Maribor, durante un mes y vamos a hacer programación de G. en Maribor, por ejemplo, vamos a hacer el “Mi casa es tu casa en Maribor”, al que irán músicos de aquí. Tenemos también un proyecto en el área de Comunidad de traer filósofos y hablar con las personas comunes para saber qué es hoy el pensamiento europeo contemporáneo.

    Hay varias cosas, pero nos gustaría que hubiese más.

    C- ¿Cómo influye que Braga sea Capital Europea de la Juventud, tienen proyectos comunes?

    CM- Tenemos algunos proyectos comunes, aunque son lógicas diferentes. La Capital Europea de la Juventud no es un programa europeo, no es de la Comisión Europea es de una organización privada que se llama Capital Europea de la Juventud, aunque está reconocido por la Comisión Europea. La motivación de este programa es más a nivel de las políticas de juventud más limitado en el territorio y más limitado en presupuesto. No obstante, nos interesa el tema. Aún ayer hicimos una conferencia de prensa conjunta para presentar un proyecto común que es un festival de artes digitales conjunto, también a nivel de música tenemos proyectos conjuntos, algunas conferencias que organizamos en conjunto. Y sobretodo, nosotros queremos tener el cuidado de ser complementares, más que hacer juntos es complementarnos, porque las ciudades están muy próximas y no se justifica estar compitiendo todos los días y por ejemplo, si en Braga hay un evento importante un sábado, nosotros intentamos no tener nada ese día y viceversa. Hay mucha rivalidad, casi medieval, pero las organizaciones trabajan bien en conjunto.

    C- Los actos que están siendo desarrollados andan alrededor de la economía creativa. ¿Cómo se sitúa la economía creativa, antes, ahora y después en Guimarães?

    CM- Economía creativa y no creativa. ¡Como si hubiese economía no creativa! No se transforma por un evento, no cambia porque haya una Capital Europea de la Cultura.

    Lo que nos interesa son las competencias que quedan en las personas, que las hacen más emprendedoras y más capaces de comprender los mercados y comprender el potencial de crear valor, eso es lo que nos interesa más. Y no se puede hacer un decreto y decir “mañana la economía será diferente”. Los procesos sociales todos son largos. El más importante de todos los que nos gustaría dejar es una nueva ambición, que las personas más jóvenes piensen que es posible una ciudad pequeña ser relevante internacionalmente y que una empresa pequeña sea relevante internacionalmente.

    Otra cuestión es dejar el soporte para que Guimarães no sea apenas un espacio de consumo y sea también un espacio de producción.

    Y otra dimensión es la de la conectividad, el hecho de Guimarães ser Capital Europea de la Cultura da un estatuto y una marca que permite más accesos y más contactos, nuevos espacios de encuentro. En el caso de un pintor, decir que es de Guimarães y otro de Berlín, ¿a quién le comprarías el cuadro? 

    C- Yo probablemente al de Guimarães.

    CM- Sí, pero el mercado internacional dice “¿Guima… qué?”. La percepción de la notoriedad, ella misma es un valor económico, y una ciudad que no exista o una empresa que venga de una ciudad que nadie reconoce el valor, no tiene valor. Esto es como el rating de las agencias, ¿no?, si ellos dicen esto es una basura, nadie quiere aquello.

    Lo que nosotros queremos es estar en redes internacionales nuevas porque ella tiene un estatuto diferente. Esto da mucha importancia a las empresas. Hay diseñadores, arquitectos, artistas de Oporto que están mudándose a G. porque quieren esta visibilidad y esta disposición. Esto tiene un valor, ¿cómo se cuantifica en términos económicos? No se bien, pero tiene un valor y un valor de marca. El branding de las ciudades es muy importante, y Guimarães tiene una marca que le es muy favorable, y extrañamente cuanto mayor es la crisis más sorprendente es el proceso que acabo de decir.

    Hay otra capa de relaciones que estamos generando, que es útil para las empresas también, que no pueden quedar marcadas por lo urgente, por lo inmediato de la crisis presupuestaria, tenemos otros temas a tratar. Y con respecto a esto, yo como empresario prefiero trabajar en una red de empresas construida por oportunidades que en una con la amenaza permanente. A veces no tenemos consciencia de ello, pero es posible que la marca de una ciudad no sea la misma que la marca país y que la percepción positiva de una ciudad no sea la percepción negativa de un país.

  • Os invito a la Conversa

    Os invito a la Conversa

    Escribiendo en la libreta
    Aún sigo escribiendo en papel. LeleSorribas2012

    La sensación que se le queda a uno después de publicar un trabajo debe ser comparable a la que siente el alfarero al rematar un jarrón, o a la que siente el ebanista al terminar una escalera de caracol. La semana pasada, cuando se publicó el número 3 de Conversas sentí que me desprendía por fin de algo que necesitaba compartir y dejar andar.

    La revista ha crecido, poquito a poco, en cierto modo ha ido evolucionando con el crecimiento de MáiS Ti, el equipo creador, y a medida que este equipo y yo  misma hemos ido realizando proyectos profesionales propios.

    La revista Conversas es una revista creada para la empresa Pascual Silva S.A (asesores y consultores). La temática es empresarial, pero desde el primer momento, haciendo uso de la formación de las integrantes de MáiS Ti (humanidades y ciencias sociales) recurrimos hacia la parte social y cultural de las organizaciones, buscamos diferenciar la publicación del resto de publicaciones de pymes similares a Pascual Silva.

    En este número 3 nos hemos centrado en Economía Creativa, hemos introducido y contextualizado el concepto y hemos recurrido a expertos en la materia: Ana Carla Fonseca, economista brasileña experta en economía creativa; Juan Pastor Bustamante, experto en creatividad e innovación; Erika Henao, abogada experta en propiedad intelectual; Esteve Calzada, experto en marketing deportivo; Espacio Nido y Utopic_Us espacios de referencia de coworking; Media Lab Prado, experiencia pionera en innovación social; y Guimarães, Capital Europea de la Cultura 2012.

    Ahora, las pretensiones son darle continuidad a este número a la par que vamos realizando el número 4 sobre Ciudades Creativas.

    Estáis todos invitados a la Conversa en www.revistaconversas.com

  • Conversas nº3 Economía Creativa

    Ya han pasado seis meses. Volando, por cierto. Y ya está aquí el número 3 de Conversas. En esta ocasión nos introducimos en el tema Economía Creativa y hablamos con expertos sobre la manteria.

    Conversas nº3 ha engordado un poquito con respecto a los números anteriores, hemos intentado mejorar la lectura y seguimos buscando la mejor manera de ofrecerte contenidos interesantes, cómodos de leer, actuales, con referencias… Por eso, y porque queremos que formes parte de Conversas, estaremos encantados de recibir sugerencias de mejora, sugerencias temáticas o de entrevistas.

    Ahora tenemos otros seis meses por delante para ir disfrutando de este número, continuar ampliándolo y comenzar a preparar el próximo sobre Ciudades Creativas.

    Pasa a la librería y sírvete: Conversas nº3 en Issuu

    Conversemos!