Etiqueta: Crónica

  • Un hombre acompañado, Xoel López

    Un hombre acompañado, Xoel López

    No sigo a Xoel López desde hace mucho. He de ser sincera antes de comenzar a relatar su concierto en el Cafè del Teatre, dentro del cartel de las Live Sessions, en Lleida esta noche (3 de noviembre). He de ser sincera por ética profesional (aunque esto no es una crónica periodística, sino de bitácora) y también por ética personal. Tengo un disco de Deluxe (We create, we destroy), que hace tiempo desgasté de tanto escuchar, pero después no le seguí la pista. Y recientemente le he vuelto a descubrir en solitario.

    Con su camisa de cuadros rojos y sus gafas de montura metálica fina, Xoel parece un hombre sincero. Todo lo sincero que un poeta puede ser. Ya dijo Pessoa, o poeta é um fingidor. En esa forma sincera de estar sobre el escenario se desvela que en algún momento pasado, Xoel tuvo que caer dentro de una marmita de palabras verdaderas o tuvo que tragarse a un poeta.

    Este poeta, nacido en A Coruña, ha pasado por diferentes proyectos. En el concierto nos ha mostrado trazas de cada uno de ellos.

    Xoel, a cuatro manos en la guitarra y, además, con la armónica se multiplicó por tres. Aunque Lovely Luna fuera un dúo. Dúo que formó con Félix Arias, y con el que fueron pioneros haciendo folk. Lo de las cuatro manos en la guitarra tiene nombre, pick…, no recuerdo como le llamó, pero nos explicó que le costó mucho aprenderlo y consistía en que parezca que hay dos guitarras tocando.

    Después, cambio guitarra por piano y se convirtió en Deluxe, tocando una del disco Reconstrucción. De vino y espejos. Por fin, encontró ubicación para esta canción que estando con el grupo no encajaba en los conciertos más rockeros que hacían.

    Y mientras tocaba Xoel, yo iba pensando que este hombre que parece sincero, parece también un hombre acompañado. Y no sólo por su voz. Él iba repasando su último disco, Atlántico, y multiplicando voces, haciéndose eco a sí mismo, coreándose en otro micro, acompañándose con ritmo de bombo o de cascabeles salidos de sus tobillos. De su frente goteaba rítmicamente el sudor de un concierto en acústico, ya dijo él: «se suda más en acústico».

    Xoel cerró los ojos mucho rato mientras cantaba Buenos Aires. La nostalgia de quien deja algo atrás o la morriña inherente al gallego (esa la conozco bien).  Regresó de allí hace tres días y esta era la primera vez que la interpretaba en concierto desde que cerró la puerta de su casa allá. Contó que la escribió para responder de una vez a todos los que le preguntaban qué hacía allí y también confesó que era una respuesta tan metafórica que no entenderíamos nada. Pero qué más da entender o interpretarle. Qué más da si se le puede sentir, cada cual tenemos nuestro propio Buenos Aires.

    Una gota más calló sobre su hombro y volvió al escenario. Hizo un bis con el que él se multiplicó sobre las cuerdas de la guitarra, la armónica y los zapatos. Se dejó las últimas trazas de pieles, todas las pieles de todos los poetas que algún día Xoel se tragó. Este hombre no está solo, es un hombre acompañado.

     Xoel López ensayando una hora antes de comenzar el concierto.
    Desenfocado y a oscuras. Con la intimidad del piano , pero bajo la mirada, también desenfocada, de algunos que usan la impuntualidad a la inversa. Xoel López ensayando una hora antes de comenzar el concierto.
  • Errores matemáticos a favor del periodismo. I Jornadas de Periodismo de Astorga

    Errores matemáticos a favor del periodismo. I Jornadas de Periodismo de Astorga

    Astorga. 03-04-2013

    Por definición dos líneas paralelas son aquellas que nunca llegan a cruzarse, por tanto, cuando dos corrientes circulan en paralelo, sus aguas parecen destinadas a no poder mezclarse. En el caso del periodismo, se suele presentar el conflicto entre el papel y los medios digitales como corrientes paralelas, y además la del papel mostrando un cauce cada vez más seco. En las I Jornadas de Periodismo de Astorga, la controversia, la incertidumbre del cambio y la precariedad profesional (del periodista) actual, coparon con un tono bastante negativo la primera parte de la tarde de ayer y se ensalzaron como culpables de la sequía. La segunda parte fue tomada por un mensaje más esperanzador alusivo a la segunda corriente.

    Vicente Pérez, Mª Antonia Reinares, Mª Mercedes González Rojo (concejala de cultura del ayuntamiento de Astorga) y Pedro Lechuga.
    Vicente Pérez, Mª Antonia Reinares, Mª Mercedes González Rojo (concejala de cultura del ayuntamiento de Astorga) y Pedro Lechuga. LeleSorribas2013

    Desde la Asociación de Periodistas de León, su vicepresidente, Pedro Lechuga, se quejó de la precariedad laboral de los periodistas, del abuso de algunos medios a la hora de lanzar ofertas de trabajo y de la decadencia del producto periodístico como consecuencia de la desmotivación y la falta de tiempo y recursos para desenvolver un trabajo riguroso. Otra de las quejas, efectuada con rabia, fue contra el intrusismo, “tertuliano o columnista pueden serlo cualquiera, el periodismo es otra cosa”.

    Con respecto al futuro, a pesar de estar surgiendo nuevos proyectos en la zona (León Directo y el Colegio de Periodistas de Castilla y León, entre otros), Pedro no se mostró muy optimista pero sí esperanzado con que el periodista consiga disipar los prejuicios que se le han adjudicado y hacer su labor de la mejor forma posible.

    Tomó entonces la palabra Vicente Ángel Pérez, periodista astorgano con larga trayectoria en diferentes periódicos y actualmente en ABC. Comenzó justificando su presencia como un homenaje a Maite Almanza, quien le da nombre al premio que se entregará el último día (viernes, 5) de las jornadas, y para quien solo tuvo palabras de elogio, y añadió “tras su muerte, no hubo elogios que sobraran, todo es verdad”. Rompió la emotiva entradilla con el título de su presentación, tajante: El periodismo ha muerto, viva el periodismo.

    Se consoló del pesimismo que creía iba a aportar tras escuchar la intervención de Pedro Lechuga, pero lo cierto es que ambos dibujaron un panorama muy incierto para el negocio periodístico. No obstante, ambos consiguieron mostrar su pasión por el trabajo periodístico auténtico, de investigación, verificación, contraste y buena redacción.

    Vicente aludió a la falta de cultura de lectura como una de las causas de la decadencia de los periódicos en papel, criticó los esfuerzos inútiles y faltos de sentido de los periódicos por captar lectores a costa de promociones (sartenes, figuritas, cuberterías, bufandas, cruasanes…). “No hubo visión de futuro”, resaltó y prosiguió, “se apostó más por los números (las cifras), que por las letras”.

    Con respecto al descrédito de la profesión (del periodista), solo le parece comprensible y justificable si la gente piensa que los tertulianos hacen periodismo, lo cual no duda en mostrar que le cabrea. Así termina su intervención.

    Se le da paso a María Antonia Reinares, lo que hemos dado en llamar la segunda parte de la tarde. Toñi, como la presenta la alcaldesa Victorina Alonso, acaba de lanzar (8 de marzo de 2013) Astorga Redacción, un proyecto de periodismo local digital de Astorga. Tras encontrarse en situación de desempleo optó por crear su propio medio ocupando un lugar aún vacío en la zona.

    Comenzó aludiendo a los ponentes anteriores, “voy a ser el contrapunto sin ser ingenua, voy a dar el punto de esperanza porque me va la vida en ello”. Como sus compañeros presentó un panorama difícil, “tiempos duros, sí, pero de aprendizaje y experimentación. El momento es apasionante, con todo el sufrimiento que ello conlleva”.

    Con ella iba a estar otra emprendedora, otro efecto colateral de la crisis, como se denominó, Eloísa Otero, fundadora de Tam Tam Press, medio de comunicación cultural, pero a última hora no pudo asistir y Toñi la mencionó para hacerla ejemplo también del nuevo camino para los periodistas, “salir a pecho descubierto sin red que nos respalde”.

    Sobre los modelos de negocio en los que esos periodistas, completamente libres, pueden apoyarse, no descarta ni la publicidad, ni las subvenciones (públicas o privadas), ni los servicios, ni el crowfunding. Sí destaca, aunque no como fórmula mágica del éxito, que la mayor parte de los proyectos que están teniendo relevancia tienen tres características en común: son especializados (de nicho), adoptan un modelo de negocio novedoso y construyen una comunidad fiel.

    Finalmente concedió todo el protagonismo a los lectores, que son quienes han deshinchado la burbuja que se había creado en torno al negocio de los medios, acompañados por Internet y las redes sociales “que nos han dejado con nuestras vergüenzas al aire”.

    Y como conclusión, Toñi terminó citando a Juan Antonio Giner,“no se hace chocolate sin cacao”, quien de este modo viene reclamando hace tiempo la necesidad de invertir en talento periodístico para los medios. Es así y “el periodismo no desaparecerá”, puntualizó Toñi.

     

    El periodismo local, en cierto modo, cuenta con una comunidad creada, sus ciudadanos. Este periodismo, además, se muestra más vivo que nunca en una ciudad de poco más de 12.000 habitantes que organiza unas jornadas para hablar de Él de forma genérica y con mayúscula, el resto depende de la iniciativa, creatividad y algo de buena suerte de quien se ponga a la tarea. Así, como otros ejemplos de periodismo de nicho, se demuestra que las corrientes que avanzan paralelas acaban por no cumplir las leyes matemáticas en las que apoyan y se interceptan y se cruzan. Periodismo en papel, digital, audiovisual, fotográfico no pueden concurrir en vías paralelas (hoy menos que antes) mirándose de soslayo sin compartir aguas, y son los periodistas los primeros que han de lidiar con el contexto en que por fortuna y/o desgracia nos ha tocado vivir.

  • ¡Manos a la obra, periodistas!

    ¡Manos a la obra, periodistas!

    Humanos y periodistas en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca. 13 y 14 de marzo de 2013

    Palacio de Congresos de Huesca. LeleSorribas2013
    El periodismo está entre sol y sombra. El futuro de la profesión está en nuestras manos.
    Palacio de Congresos de Huesca. LeleSorribas2013

    Los congresos ya no se miden en asistencia física, hay que contar con la gente que atiende y participa desde diferentes latitudes y tiempos. El Congreso de Periodismo Digital de Huesca, el número catorce, se convirtió en trending toppic durante los dos días que duró. Más de un millón de Twitts inundaron la dimensión digital. Como reconocimiento a ese escenario paralelo al del palacio de congresos, que amplifica y da voz a otros participantes, se ofreció un premio al twitt más original y al twitt del congreso. Este último decía:

    @lamadmebrava : Se nos exige inmediatez y calidad. Perdónennos, pero somos humanos #congresohuesca
    @lamadmebrava : Se nos exige inmediatez y calidad. Perdónennos, pero somos humanos #congresohuesca

    Este twitt resume, como bien se dijo al dar los motivos de la elección, que esto ha sido una reunión de personas, estén aquí (físicamente) o allá (virtualmente), con una preocupación común: poder comer de este trabajo y no faltar a un propósito social, inherente a tal cometido profesional. Y es que este grupo tan numeroso de personas somos primero humanos y además periodistas.

    Los congresos no se pueden medir en asistencia cuando se trascienden las fronteras de los tiempos de exposición y los debates se van dando pie y referencias unos a otros. No se puede contar el éxito por el número de personas, porque no somos una masa; sino por el tipo de sensaciones que va produciendo y deja, porque somos identidades. Así, el Congreso de Periodismo Digital de Huesca fue un éxito que se puede comprobar con solo poner en el buscador el hagstag #congresohuesca.

    El futuro del periodismo está en nuestras manos.

    Salvar la profesión no pasa por debatir sobre los modos y maneras de hacer periodismo -las claves siguen siendo investigación y verificación- sino sobre lo que podemos aportar cada uno de nosotros y la búsqueda/creación de proyectos reales en los que embarcarnos. Dijo José Cervera (@retiario): «experimentar, probar y equivocarse», como leyéndonos el pensamiento a aquellos que esto de emprender lo cogemos con pinzas pero tenemos ganas (¿no seremos demasiados?, me asaltó la duda). Aurelio Martín (@auremartin) pudo desmontar la pregunta entre paréntesis, “los medios van a poder hacerse por profesionales otra vez y no por constructores de empresas”. (La duda cayó por su propio peso: Demasiado temerosos, tal vez).

    Pero antes de eso, Pedro de Alzaga (@palzaga), pidió que no se le llamara emprendedor que él no se considera tal cosa, “las cuestiones terminológicas acaban influyendo en lo que se describe”, señaló.

    Pere Rusiñol (@pererusi), de Alternativas Económicas, es partidario de emprender (a la vista está) y siguiendo la línea de la afirmación de Alzaga, separó este tipo de emprendedor del de empresario, “antes el periodista solo hacía periodismo, ahora tenemos que hacer planes de negocio también, y no para ser empresarios sino para poder seguir siendo periodistas y hacer periodismo”.

    En resumen, sobre los modelos de negocio no quedó sentencia firme ni fórmula mágica, es necesaria la monetización del proyecto, eso sí, que el proyecto resulte rentable y sostenible. ¿Cómo? Eso es otra historia, cada uno la suya: publicidad y suscriptores, contenidos de pago, solo con publicidad, formar una cooperativa, ofrecer servicios añadidos…

    Todos asentimos cuando se mencionó eso de que los intereses mercantiles no deben mezclarse con los informativos. Todos asentimos e hicimos la mueca que coloca esa hipótesis en la utopía. Aunque Thilo Schafer (@thilochafer), de La Marea, corroboró la coherencia utópica, “a petición de un cooperativista hemos firmado un código ético muy estricto para la publicidad que restringe a casi todas las grandes empresas de este país”.

    En una mesa anterior, El periodista en un negocio de medios, muchos ya habíamos fruncido el ceño cuando Jordi Pérez Colomé (@jordipc), subrayó, no sin cierta crítica y tono de protesta, que en estos momentos hay que inventarse la subsistencia para hacer periodismo. Jordi contó su experiencia con Obamaworld, su reconocido y aplaudido blog sobre política internacional (especialmente estadounidense), y la pericia que ha de tener para obtener recursos y poder mantenerlo al día: crowdfunding (aportaciones de los lectores), contenidos con valor añadido y trabajo riguroso. Así están las cosas.

    La cosa pinta difícil, pero optimista.

    Nos acercábamos al final, la cosa no pintaba muy optimista, pero…

    Llegó para cerrar las jornadas Gabilondo (no tiene @, «soy muy celoso de la administración de mi tiempo», justifica),  se sentó al lado de Ignacio Escolar (@iescolar) y conversaron, sin saberse quién entrevistaba a quién, sobre la situación actual del periodismo, dándole continuidad a todo lo hablado en las mesas anteriores. Una de las primeras cosas que hizo fue borrarme la última oración del párrafo anterior “así están las cosas”: “El rasgo común es que se dice, esto es lo que hay. Y no, no, no, hay que decir, esto está pasando (…) A mí con veinte años no me dicen a la cara que no tengo futuro, no lo permito”.

    El subidón en ese momento se palpaba en el ambiente, a pesar de las caras de resaca de la noche de confesiones anterior (los periodistas somos muy de confesarnos en las barras de los bares, lo he ratificado ahora que me he juntado con unos cuantos). De repente los aplausos llenaron el auditorio con la contundente afirmación: “el paro es el mayor enemigo de la libertad de expresión”. Un poco después, otra rotunda afirmación quedó pululando en el aire buscando responsables: “hasta con los seres más queridos hay que mantener la distancia, cuanto más entre el periodismo y la política”. Y ahí estuvo hábil Gabilondo afirmando que es necesario tomar distancia de los poderes, refiriéndose al político. Habría que añadir, a colación de lo rondado durante todos los debates del congreso, que también es necesario tomar distancia del poder económico, ese que se llama Mercado y que justifica casi todo.

    @congresodigital : “La crisis no es del periodismo, es de las empresas. El periodismo hace más falta que nunca”, así cierra @jesusmarana #congresohuesca
    @congresodigital : “La crisis no es del periodismo, es de las empresas. El periodismo hace más falta que nunca”, así cierra @jesusmarana #congresohuesca

    La sensación que se rescata y que queda como poso después de estos dos días del XIV Congreso de Periodismo Digital en Huesca es bastante optimista; la cosa pinta difícil, pero optimista. Si algo debe habernos quedado claro es que el periodismo no es lo que está en riesgo, sino las empresas y/o los modelos de negocio. De acuerdo, tampoco es alentador, porque otra sentencia que tenemos clara es que #gratisnotrabajo.

    El congreso se abrió sin cifras, conociendo de antemano los datos, más de veintisiete mil periodistas en paro y el periodismo como la segunda profesión peor valorada en España. Parecía difícil, con ese arranque, terminar con una leve sensación de optimismo y con cierto orgullo. No somos más que nadie, ya se ha dicho, somos humanos y además periodistas. Muchos ya han emprendido soluciones ante el descrédito y otros muchos acudimos a la cita anual en Huesca (para mí la primera) en busca de esos caminos alternativos que devuelvan el periodismo a su lugar, el del compromiso social, el de la veracidad, el de la investigación y declaraciones contrastadas, ese periodismo detrás del cual está un humano.

    Un humano con destreza, por ejemplo, como el que hay detrás del twitt más ingenioso del congreso, Victor Meneses de @telomeneses.

    @telomeneses:  -¿Cómo te has enterado? - Me lo ha dicho un pajarico. #congresohuesca
    @telomeneses:
    -¿Cómo te has enterado?
    – Me lo ha dicho un pajarico.
    #congresohuesca
  • Muda y en blanco y negro, Blancanieves es redonda

    Cartel de la película Blancanieves de Pablo Berger.
    Cartel de la película Blancanieves de Pablo Berger.

    Todavía sigo buscando el silencio, bajando las luces para disimular el color, buscando encontrar las sensaciones y las emociones a las que arrastra Blancanieves, la Blancanieves de Pablo Berger, la española, muda y en blanco y negro.

    Tenía muchas ganas de ver la película, más por las expectativas sobre la música que por la película en sí. Silvia Pérez Cruz rompe el silencio en varias ocasiones, poniéndole voz a la escena, así está más que permitido romperlo. En este sentido las expectativas se cumplen desde los primeros acordes, el trabajo realizado por Alfonso de Vilallonga con la banda sonora es una maravilla, combina a la perfección con los ritmos de la escena y con la peso emocional que le corresponde por la ausencia de diálogos.

    Y si la música no defrauda y supera las expectativas, una película para ser considerada como tal precisa de imágenes, y ahí, Blancanieves es una obra maestra de blancos y negros, imágenes muy contrastadas y teatrales. Surgen compuestas en una línea temporal lógica que contextualiza con planos abiertos y enfatiza con los primeros planos. La película no se limita a contar el cuento de los hermanos Grimm (re-interpretado por Pablo Berger), construye también un retrato y una crítica de los años 20 españoles.

    Además de la belleza estética y sonora, la cinta tiene movimiento, tiene un ritmo espectacular, lento y rápido, en el que predominan los círculos: la plaza de toros, los rizos de Carmen de Triana, los volantes de los vestidos, los pasos de baile, las manos en la danza, el montaje, el movimiento de la cámara. El movimiento también se produce en los personajes, en sus caracteres y caracterizaciones, los malos son malos y un tanto cómicos, los buenos son buenos y un tanto cómicos. El drama y el humor negro combinan a la perfección para interpretar la España de los 20, apariencia, folclore, clases, analfabetismo.

    Al final, Blancanieves, la española, muda y en blanco y negro, resulta ser una película redonda que no necesita diálogos para contar, ni color para lucir. Falta esperar y ver cómo es recibida por los premios Ariel y por los Oscar.

     

    Nota: Para escribir este artículo repasé las críticas realizadas a la película, entrevistas y trailers en Youtube y la página oficial de la película; ésta última, www.blancanieves.es ha sido tomada (consultada a 25-10-2012), según anuncia la página suplente, por Moroccan Agent Secret. Desconozco los motivos de este ataque y si estos son efectivamente por la película o por otros factores.

    Actualización 15-12-2012: La web www.blancaniev.es o www.blancanieves.es ya está desbloqueada.

  • De profesión: viajero. Gonçalo Cadilhe

    De profesión: viajero. Gonçalo Cadilhe

    El Monasterio de Tibães, en Braga, queda a nuestras espaldas. Mientras nos
    vamos, pensando aún en las palabras del viajero Cadilhe, la imagen va
    desapareciendo en el espejo retrovisor. LeleSorribas2012

    Diez libros, cientos de crónicas y miles de kilómetros son motivos suficientes para querer escuchar de cerca de Gonçalo Cadilhe, escritor y periodista de viajes portugués. La posibilidad para conocerlo se dio el sábado 29 de septiembre en el Monasterio de Tibães, donde se impartían dos workshops, “Viajar por cuenta propia” y “Periodismo de viajes”, organizados por Terra Firme.

     
    En la lectura detenida de sus artículos y de sus libros se deja descubrir el espíritu nómada de este escritor, que hace más de veinte años invirtió un premio de relato en un viaje a Sudáfrica, mientras sus compañeros de la facultad de gestión y administración de empresas le recomendaban invertir en acciones de tal o cual empresa. En esta lectura se aprenden también los modos y las formas en que se mueve el viajero, extranjero hasta en su casa (esta a notación es mía), con pasos solo perceptibles cuando ha abandonado el lugar.
     
    Esto se descubre leyéndolo, escuchándolo se amplían los conocimientos y se profundiza en las reflexiones del viaje, del viajero, del movimiento y de contarlo.
    Para Cadilhe el viaje se debe hacer solo. Viajar solo provoca situaciones que de otro modo no se darían: acercamientos, crecimiento, soledad, decisiones, autonomía. De ello, aprendió que cualquier situación, buena o mala (si se pueden dar esas categorías) te hace crecer, y además has de saber que “por muy inocente que te sientas por lo que te sucede (en un viaje), no lo eres, puesto que estás ahí por decisión propia. Eres tú quien decidió hacer el viaje.”
     
    Cualquier viajero antes de hacer su maleta ha de haber guardado el objetivo que lo mueve, sea éste de la índole que sea, cultural, profesional, emocional, personal, deportivo, altruista, gastronómico. El objetivo será aquel que permita al trotamundos aprovechar al máximo su tiempo y su presupuesto, en el caso de un escritor de viajes, ambas cosas tienen valor de piedra preciosa. Esta premisa, como recomendación, fue repetida por Gonçalo Cadilhe a lo largo de sus exposiciones.
    Otros temas, en los que quiso hacer hincapié, fueron “no os compliquéis la vida, ya está todo inventado, ya existen las guías de viaje, por tanto, usadlas para crear vuestros viajes”. A lo que añadió, “más importante que haber hecho un gran viaje es ser un buen contador de historias”.
    Y ante todo, la pregunta fundamental del escritor debe ser formulada y respondida con humildad (palabra clave para el viajero también): ¿Por qué alguien querría leer sobre “esto”?
    Esta pregunta le ha seguido por todas las fronteras que ha cruzado, ha dado la vuelta al mundo sin aviones, ha cruzado África de Sur a Norte por tierra, ha seguido los pasos de Magalhães, ha surcado sus doce olas favoritas, y la pregunta sigue colocándole humildad en lo que cuenta, aunque no le limita a la hora de escribir. En su primer libro, Planisfério Pessoal, le preocupaba el lector y en su relectura descubre cabos sueltos, sin embargo, el que ha cambiado ha sido el Gonçalo Cadilhe de ahora y no aquel, Gonçalo Cadilhe, joven, que lo escribió.
    Con su último libro, Um lugar dentro de nós, cierra una trilogía (formada por 1 Km. de cada vez y Encontros Marcados) y cierra un periodo. Considera que ha agotado la forma de escritor de viajes, quiere y siente la necesidad de escribir sobre lo que le apetezca, con viaje o sin él. No obstante, tiene una deuda pendiente, todavía le queda un libro de viajes más, un libro sobre la peregrinación que ya está proyectado, pero que aún no se ha sentado ha redactar.
     
    Y después de todos lo destinos visitados, siente la prisión genética tirándole de la manga, y admite que, para bien o para mal es portugués y se siente confortable en casa, en Figueira da Foz.
    Los asistentes abandonaron el lugar con la libreta llena de ideas que poner en orden, con un espacio en blanco para el objetivo, con un autógrafo en la solapa de alguno de los libros de Cadilhe. Y en los retrovisores, el Monasterio de Tibães, que espera, otro día, ser protagonista.
  • El Festival de Cans trajo a Isabel Coixet con un guion debajo del brazo

    Antón Reixa, Isabel Coixet y Alfonso Pato, minutos antes de comenzar el coloquio.
    LeleSorribas2012
    No fue en la Leira de Alicia, pero el patio de la iglesia de Cans bien sirvió para congregar a mucha gente para escuchar a Isabel Coixet. Al parecer, este mucha gente está perfectamente colocado aquí, pues este ha sido el año que más concurrido ha estado este punto del programa del Festival de Cans y eso que la lluvia amenazaba continuamente.
     ¿Habrá sido Isabel?
    Antón Reixa se encargó de presentar a Isabel Coixet, con quién mostró tener muy buen rollo, y la presentó como una “mujer que lleva el cine dentro”. La comparó con Rosalía de Castro, ambas se caracterizan por su “radicalidad absoluta para expresar su singularidad, siempre mantienen una visión del mundo”.
    Después de estas palabras y de la lectura de las solapas de La vida secreta de Isabel Coixet, donde ella misma habla de lo que le gusta (las mandarinas) y lo que no le gusta (los móviles con colgantes),  Isabel reconoció que cuando hablan de ella le parece que hablaran de otra persona.
    Al tiempo que Isabel hablaba de su abuela taquillera de los cines Texas en Barcelona comenzó a llover a cántaros, ¿habrá sido su abuela? Isabel Coixet confesó con lluvia de fondo que “siempre quise ser el que hacía eso que veía en el cine cuando era pequeña, siempre que ser director de cine”.
    Pasada la anécdota de su presentación y de la abuela cayendo en forma de chaparrón, el tema giró por completo. Coixet abrió un guion en construcción y comenzó a leer. Elisa y Marcela, historia real contada en libro por el historiador Narciso de Gabriel, está ahora en las manos de Isabel Coixet para convertirse en guion de una próxima película que además se ha comprometido a producir Antón Reixa. Todos los presentes estábamos atentos a las secuencias que la directora iba desvelando; todos, curiosos por conocer cómo es un guion antes de ser guion.
    La historia de Elisa y Marcela es muy de Isabel Coixet (o a mí me lo parece), narra la historia de dos mujeres lesbianas que a principios del siglo XX contrajeron matrimonio como hombre y mujer. La mezcla de emociones, sentimientos, engaños y disfraces que se atisban en la historia la hacen totalmente versionable por Coixet.
    Al ir leyendo, iba comentando: “un guion no es nada, pero durante un tiempo para un guionista lo es todo. (…) Para mí Elisa y Marcela existen ahora.” “Son muy importantes los detalles, me gusta partir de la fisicidad de los detalles (pieles de gallina, pieles enrojecidas. La transmisión del sentimiento a lo físico).”
    En varias ocasiones se le recordó a Isabel el reto que supone enredarse en un proyecto como este, pues la gente parte del conocimiento de casi todas las sorpresas de la historia: dos lesbianas que se casan como hombre y mujer, a lo que Coixet respondió, “los autores somos unos lloricas. ¡Oh! Es un desafío titánico. No. Mentira. Es un placer. Un desafío titánico es hacer que la sanidad vuelva a ser lo que fue o sea lo que debería haber sido, por ejemplo.”
    A ratos la lluvia volvía a hacerse notar, a ratos los asistentes tomaban la palabra para hacerle elogios o preguntas y por último, Alfonso Pato, director del certamen, Antón Reixa e Isabel Coixet pusieron el punto final a la conversación, que de no ser así probablemente continuaría.