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| Entrada principal al edificio. Era común que el acceso fuera a través de una escalera exterior. Torre da Rua de Baixo. Oporto. Portugal. LeleSorribas2012 |
Autor: Lele
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Lugares desapercibidos III: Torre da Rua de Baixo
La ciudad de Oporto no descansa, está continuamente elucubrando con qué sorprender a los que viven en ella o a los que la visitan. El visitante suele entrar a la ciudad con algunas expectativas, es fácil que tratándose de Oporto, las expectativas sean bastante elaboradas: ciudad con encanto, con un casco antiguo bello pero un tanto abandonado, ambiente tranquilo, raíces profundas, ciudad histórica, casa da música, avenida dos aliados, signos potentes, torre dos clérigos, Ribeira… Y entre todas esas cosas aparecen y desaparecen, según la destreza de los ojos que la van desnudando, detalles, lugares desapercibidos.La zona do Barredo, en la que ya estuvimos buscando alSenhor da Boa Fortuna, guarda más curiosidades. Si continuamos descendiendo desde las Escadas do Barredo a mano derecha acabaremos dándonos de bruces con la Rua de Baixo y en ella, haciendo esquina, una casa de aspecto medieval, con la piedra ruda y gastada, es la Torre da Rua de Baixo.La Torre no es una torre olvidada, hay una placa que como un pie de foto le pone nombre y fecha, se estima que su construcción sea del siglo XIII aunque posteriormente haya sido restaurada o transformada. Parece ser uno de los edificios más antiguos de la ciudad y sin duda es un ejemplar extraño entre los que le circundan. La Torre da Rua de Baixo es otro de esos lugares que podrían pasar desapercibidos, no por su falta de atractivo, sino porque estamos muy cerca de atravesar el barrio y aparecer en la Ribeira, y ante eso, ante el Duero, hay pocos ojos que consigan mantener la atención. -
Más lugares desapercibidos, Senhor da Boa Fortuna. Oporto
Continuando con la serie de lugares que pasandesapercibidos, me vuelvo a detener en Oporto. Esta vez, el lugar es más habitual en las rutas de los turistas, pues estamos en la zona cerca de la Ribeira, callejeando por detrás de la Sé. Es decir, en pleno corazón de una de las zonas más castizas de Oporto.El paseo desde la Sé hasta la Ribeira es una pendiente que combina escaleras y calles empinadas, todas ellas estrechas. Y de repente, si uno alza la vista antes de descender unas escaleras que van a dar a la Rua do Barredo se encuentra de frente con un ventanuco enrejado cubierto por un tejadillo y con un farol que promete iluminarlo al caer la noche. Encima se puede leer, Senhor da Boa Fortuna. Y después del pormenorizado análisis descubrimos que el señor de la buena fortuna ha dejado su lugar privilegiado… quizá se cansó de pasar desapercibido o de darle la espalda al Douro (río Duero).
El nicho vacío del Senhor da Boa Fortuna en
la Rua do Barredo, parroquia de São Nicolau. Oporto.
LeleSorribas2012 -
Sobre lugares desapercibidos, el Puerto de Carreiros en Oporto
Oporto tiene una historia en cada esquina, una historia en cada metro de orilla del río que la abraza: el Duero. Nada más llegar a la ciudad, uno se da cuenta de la importancia que tiene el río, por su trazado, porque se divisa casi desde cualquier punto mínimamente elevado, por la vida de la Ribeira, por la arquitectura de la costa, por las huellas de las “cheias” (las inundaciones por el desbordamiento del río en épocas de lluvia).La curiosidad se despierta en el momento menos pensado, cuando uno ya ha visto la Torredos Clérigos, la Sé, el jardín del Palacio de Cristal, la Estaciónde São Bento, la Avenidados Aliados, el Puente Dom Luís… cuando uno ya ha visto los puntos de referencia turísticos de la ciudad, uno comienza a dejarse interesar por otros lugares.
Una señasl advierte del peligro de ser azotado por una ola al caminar
por el muelle del puerto de Carreiros. LeleSorribas2012El puerto de Carreiros, un pequeño muelle entre la Foz Velha e la Foz Nova, era un puerto de abrigo para cuando la navegación hacia el interior del río estaba imposibilitada por la bajada del caudal.

Segundo muelle, construido en 1896, del puerto de Carreiros.
LeleSorribas2012
Escalera de acceso al muelle del puerto de Carreiros. LeleSorribas2012 Este pequeño muelle puede pasar desapercibido en un paseo entre playas. Hoy, en el muelle ya no se ven pasajeros ni mercancías, hoy hay turistas que buscan la foto de las olas rompiendo contra las rocas, paseantes que apoyados en la barandilla meditan y melancolizan, pescadores pacientes que dejan sus cañas en soportes fijos mientras charlan. Aquello para lo que fue proyectado a dejado de ser su función, y por ello es fácil que se nos despiste entre los pasos por el recorrido costero entre el Fuerte de São João Baptista (o Castelo da Foz) y el Fuerte de São Francisco Xavier (o Castelo do Queijo).
La fecha de su construcción no está clara, uno de los primeros documentos en los que se nombra es de 1619, en el que aparece diseñado con forma de concha y en el que se preveía su uso como refugio para barcos de pesca. Los usos fueron creciendo en función de las necesidades, en 1860 hay constancia de que en Carreiros había un núcleo poblacional, entonces el puerto comenzó a recibir mercancías y pasajeros. Debido a ello, para facilitar estas nuevas funciones, en 1869 se construyó el primer tramo del muelle; y así, entre 1881 y 1885 tuvo que ser construido el segundo tramo del muelle. Pero de la misma manera que creció su protagonismo, decreció. En 1908 la concentración de la actividad en el reciente puerto de Leixões hizo que el puerto de Carreiros, así como otros tantos puertos de abrigo que se encuentran por toda la costa hasta la entrada en el Duero, perdió sus usos.Ahora esos puertos son lugares donde el tiempo perdió el sentido, lugares que pueden pasarnos desapercibidos y con ellos, sus historias.
Vista del muelle con sus actuales habitantes. LeleSorribas2012 -
Torres Vedras y Santa Cruz. Historia y playa en la Costa Oeste
En pleno agosto, época estival al norte de la línea del Ecuador, se recurre impulsivamente a recuperar/recomendar destinos donde disfrutar del sol y/o de todas las buenas cosas que el descanso veraniego nos puede ofrecer. Entre estos lugares, me he acordado de Torres Vedras.Ya estoy imaginando la cara de quienes conocen Torres Vedras, están frunciendo el ceño, pues la ciudad en esta época queda desierta. La mayor parte de sus gentes se refugian en la costa, la costa de Torres Vedras: Santa Cruz, por ejemplo.Hace un año, exactamente un año, aparcaba el coche, moteado por la polvoreda de carreteras secundarias desde Lisboa, en la plaza de la República. El tiempo no estaba muy soleado y nos pareció buena idea cambiar la playa por la ciudad y conocer esas torres viejas (significado de Torres Vedras) de las que habíamos oído alguna vez hablar en batallitas históricas. Al bajar del coche el rumor de la calle era animado, las calles no estaban atestadas de gente pero se veía movimiento, la terraza de la pastelería de la plaza 25 de Abril estaba llena, de todos modos, entramos y probamos un típico pastel de Feijão (la gastronomía típica me parece uno de los mejores souvenirs que uno puede adquirir).
Calle del casco antiguo de Torres Vedras. LeleSorribas2011 En poco menos de una hora, lo que tardamos en subir hasta el Castillo de Torres Vedras, la ciudad quedó desierta y la única alma que encontramos nos recomendó desplazarnos a la costa, sin duda, “tenéis que ir a Santa Cruz, aquí en verano no se queda nadie”.
Vistas desde el castillo de Torres Vedras. LeleSorribas2011 El Castillo de Torres Vedras ha ido siendo reconstruido: por los musulmanes, durante el reinado de D. Afonso Henriques, por orden de Dinis I, de D. Fernando, de D. Manuel I, después del terremoto de 1755, fue reforzado para las Guerras Liberales, y también en 1866 y finalmente desde 1950 hasta finales del siglo XX ha sido objeto de restauración y conservación. El castillo se encuentra en un alto, para llegar hay que subir algunas calles escalonadas, desde allí se ven todos los tejados de la ciudad y algo más, una imagen de postal.
Iglesia de Santa Maria dentro de los muros del castillo
de Torres Vedras. LeleSorribas2011Tras sus murallas se encuentra la Iglesia de Santa Maria, que ofrece un contraste visual bastante llamativo; una iglesia calada en blanco con los marcos en azulón encerrada entre los muros de piedras casi anaranjadas de unas murallas de la época romana.
Casa pegada a uno de los muros del castillo.
Apenas 1,5m. de separación. LeleSorribas2011Sorprende ver lo pegadas que están algunas casas a los muros del castillo, sobretodo sabiendo que unos siglos atrás (en 1790, después del terremoto del 55) fue prohibida la edificación cerca de sus murallas debido al riesgo de desplome de los muros. El estado de estos muros hoy está, seguramente, en mejores condiciones que en aquellos tiempos, pero alguno en alguno de los laterales apenas se pueden extender los brazos.Portugal, ya he mencionado en varias ocasiones (por ejemplo 1, 2, 3) está lleno de fortalezas, su situación estratégica como puerta de entrada por el sur de Europa lo han hecho un territorio atractivo. Y debido a ello, el castillo necesitó ser reconstruido en todas esas ocasiones.El rey D. João I (1385-1433) estableció su residencia en el castillo de Torres Vedras y en una casa cercana se recuerda en un aplaca que allí, y bajo su reinado, se reunió el Consejo para decidir sobre la conquista de Ceuta, fue entonces cuando comenzó la época de los Descubrimientos Portugueses.Torres Vedras forma parte del conjunto defensivo construido para la custodia de las zonas circundantes a Lisboa durante las Guerras Peninsulares (1810).Este conjunto defensivo es conocido como las Líneas de Torres Vedras. Una serie de construcciones que configuraban líneas para la defensa de la capital, Lisboa y que permitirían en el peor de los casos la huída del ejército inglés por mar. Estamos remontándonos al año 1809, cuando las tropas francesas de Napoleón Bonaparte hacían ofensivas de conquista. Gracias a estas líneas y a la estrategia del comandante del ejército anglo-luso Arthur Wellesey, duque de Wellington, las tentativas de conquista fracasaron e forzaron la retirada del ejército del mariscal Massena (nombrado comandante por Napoleón del ejército encargado de la hazaña).Y después de la guerra, llega la calma, y después del paseo histórico por el casco antiguo de Torres Vedras, toca despojarse de la ropa y adquirir un look playero en Santa Cruz.
Una de las largas playas en la costa de Torres Vedras, donde se celebra
un campeonato de surf. LeleSorribas2011
Calas en Santa Cruz, zona de costa más abrupta. LeleSorribas2011 Santa Cruz comenzó a ser destino turístico a principios del siglo XX. Aunque ya antes acudían las gentes de los alrededores a disfrutar de la tranquilidad de la zona.En algún lugar leí, o vi, pero ahora no consigo encontrar las referencias que Santa Cruz era en los 60 considerada la Biarritz portuguesa, una zona de veraneo para intelectuales y gente bien, donde comenzaron a verse los bañadores de dos piezas.
Estampa típica de Santa Cruz. LeleSorribas2011 A día de hoy, es uno de esos lugares de playa que en verano multiplica su población por mucho, pero se puede decir que conserva la esencia de lo que fue: un lugar de retiro, exótico, con una línea de costa espectacular de grandes arenales y calas pequeñas. Sus playas también son lugar de concentración para surfistas y otros deportes de agua y viento.En Santa Cruz acabó saliendo el sol, nos dimos un baño de sal y sol, atravesamos la roca de guincho, vimos despertar a propios y extraños, desayunamos en una terraza desde la que se veían las fachadas coloridas de los apartamentos de verano y continuamos ruta por la Costa Oeste.
Fachadas coloridas en Santa Cruz. LeleSorribas2011 -
Retos para la eurociudad Valença Tui
Para finalizar el primer día del encuentro frontera, comunicación y desarrollo, se celebró una mesa redonda sobre las expectativas con respecto a la eurociudad Valença Tui en el desarrollo local. En esta mesa participaron Enrique Varela, directos del servicio de estudios y publicación del Eixo Atlántico, como moderador; Manuel Augusto Pinto Neves, historiador portugués; José Manuel Veiga, Comandante de los Bombeiros Voluntarios de Valença; Rafael Sánchez Bargiela, técnico de la Biblioteca Municipal de Tui; y Juan España, presidente del Club de Actividades Aquáticas do Baixo Miño y monitor de natación de la Piscina Municipal de Valença.
De izquierda a derecha: Rafael Sánches Bargiela, José Manuel Veiga
Enrique Varela y Manuel Augusto Pinto Neves.
LeleSorribas2012Las expectativas expresadas por cada uno de ellos fueron coincidentes en cuanto a las necesidades aún existentes de encontrar protocolos administrativos para cosas como el traslado de enfermos, el transporte público transfronterizo, la permisión de crear asociaciones transfronterizas, en definitiva, todos coincidieron en la necesidad de eliminar trabas burocráticas a la cooperación. En este sentido, la conclusión expresada por varios y asentida por todos los asistentes, fue que la cooperación y la convivencia están por delante de la eurociudad y de la formalización de las relaciones. Se defendió el uso de la cooperación desestructurada, favorecida por la crisis y la falta de financiación, pues nadie puede dejar de hacer cosas por vivir en la frontera.Otro de los temas reivindicados, lo trajo a la palestra el Comandante de lo Bombeiros Voluntarios de Valença. Esta institución es muy respetada en ambos lados de la frontera por el servicio que realiza en ambos lados de la raya, sin embargo, los efectivos se quedan escasos para tanto trabajo y con la eurociudad creada esperan que se solventen diferencias legislativas que no permiten que los jóvenes de Tui se apunten al cuerpo.Otra reivindicación fue expuesta por Juan España, con respecto a la imposibilidad de crear un club deportivo único transfronterizo y con los problemas que puede suponer trasladar a los menores de un lado a otro de la frontera para los entrenamientos y torneos.Y entre las reclamaciones, se repitió una, la necesidad de crear un medio de comunicación social de la eurociudad. Rafael Sánchez Bargiela no se sorprendería si encontrase en Tui gente que supiera que este año Guimarães es Capital Europea de la Cultura, pues “existe una problema grandísimo de comunicación”.El reto para la eurociudad sigue encima de la mesa, no obstante, las relaciones vecinales, la cooperación y la comunicación en ambos lados de la frontera lleva muchos años saltándose trabas y dificultades. -
Presentación del documental 16ª Bienal de Cerveira en Vigo

Sala de proyección de la Casa Galega das Artes
de Vigo. LeleSorribas2012El miércoles día 23 de mayo se presentó en Vigo, en la Casa Galega da Cultura, el documental sobre la 16ª Bienal de Cerveira, el estreno absoluto, pues hasta el sábado no será presentado en Vila Nova de Cerveira.Reducir a cincuenta minutos la 16ª Bienal de Cerveira parece una acción imposible, sin embargo, el realizador Patrick Esteves lo ha conseguido, no sin esfuerzo.“Fueron más de tres meses de trabajo y once versiones”, dijo Patrick Esteves, realizador, para conseguir aglutinar 60 iniciativas artísticas, conciertos, talleres, acciones performativas, exposiciones, visitas guiadas, conferencias y homenajes en un documental de 50 minutos. En ese tiempo este documental logra dar una visión de 360º, pasando por todas las formas en que la Bienal es vivida, desde dentro, y manteniendo presente en todo momento que esta Bienal es la más antigua de Portugal, con más de treinta años a sus espaldas.José Manuel Vaz Carpinteira, Presidente de la Cámara Municipal de Vila Nova de Cerveira, presente en la proyección, resaltó la importancia de Galicia en la Bienal y la proyección transfronteriza que ésta tiene y que quiere seguir alargándose. El año pasado Vigo acogió una exposición de la Bienal, así como Oporto, para próximas ediciones esperan continuar colaborando y si es posible ser más las ciudades de acogida.José Carpinteira también destacó la presencia en la pasada Bienal de representantes de las bienales de La Habana y de Curitiba, por lo que no se descartan más colaboraciones internacionales.El documental es un pequeño resumen de dos meses de actividad visible y de muchos más meses de trabajo. La Bienal ya se está preparando para volver a Vila Nova de Cerveira en 2013, hasta entonces, Cerveira sigue siendo Vila das Artes.

