Etiqueta: Gastronomia

  • InterFado 2016 viste Lleida de Fado

    17 a 23 de octubre

    cartell-interfado-2016Cada año, cuando se aproxima el mes de octubre, se me pone el corazón de filigrana sabiendo que es el mes de InterFado en Lleida, el Festival Internacional de Fado de Catalunya.

    La misión del festival es descubrir sonidos del Fado más allá de las fronteras portuguesas o de las fronteras del estilo tradicional, y siempre, siempre, lo consiguen. Este año InterFado cuenta con tres propuestas: Fado em trio, un grupo de Oporto que transforma el fado introduciendo instrumentos que no le son propios y con unas versiones muy sorprendentes de las músicas más conocidas. Deutsche Fado quartet, desde Alemania consiguen evocar la saudade de quienes emigraron de Portugal hacia fuera o de quienes conocieron esa forma de sentir lusa y ya no han conseguido desprenderse de ella. Lizzie, una francesa enamorada del fado y de la canción francesa, que busca transmitir ese universo tan personal que se crea al fusionar los dos acentos.

    Un año más, el viernes y el sábado habrá “petiscos” portugueses para que música y sabores vayan de la mano, en esta ocasión con la novedad de que habrá platos elaborados con impresora 3D.

    Además, ya se puede visitar en el Cafè del Teatre la exposición Fadografía, imágenes realizadas dentro del Programa de trabajo InterFado promovido por la Fundación Internacional Artecitta, dirigido por Antonio Bretch.

    Y, el jueves día 20, en el Funàtic (20.30h) habrá película, José y Pilar, un retrato de una de las voces literarias más representativas de Portugal y de Iberia, José Saramago.

    Programa de conciertos

    Fado em trio

    21 de octubre, 22.30h, Cafè del Teatre

    Flora Miranda: Voz

    Bernardo Soares: piano

    Ricardo Casaleiro: Vibráfono y percusión

    Deutsche Fado Quartet

    22 de octubre, sábado, 22.30h, Cafè del Teatre

    Maria Carvalho: Voz

    António de Brito: Voz /guitarra

    Daniel Pircher: Guitarra portuguesa

    Benjamin Walbrodt: Violoncelo

    Lizzie

    Domingo, 23 de octubre, 19.00h, Orfeò Lleidatà

    Lizzie: Voz, Guitarra y acordeón

  • Acercarse al Fado con todos los sentidos. 4º Festival Internacional de Fado de Cataluña (Lleida)

    Cartell 4a edicio

    Interfado no falla a la cita y un año más, llenará Lleida durante unos días de Fado y gustos lusófonos.

    En esta 4ª edición del festival, se han introducido algunas novedades en la programación.
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  • InterFado, un rincón de Portugal en Lleida

    InterFado es un festival de Fado en Cataluña, es un festival que convierte a Lleida en la capital del Fado durante unos días.

    Este año es el segundo año que se celebra. Según me cuentan, resultó muy bien. Esta edición, sin duda, está teniendo buena acogida. El Café del Teatre se llenó la noche de apertura.

    Tras las presentaciones oficiales, el director de El Orfeó y La Paeria, como organizadores, comenzó el repertorio de sonidos lusófonos.

    El cónsul de Portugal en Barcelona, Paulo Teles, definió el Fado y lo situó en contexto: “o Fado já não é só nosso (dos portuguesses). Hoje em dia, é uma forma de comunicação y de ligação entre os povos”. Y se hizo el silencio: “Vai-se cantar o Fado”.

    Viernes noche, sala llena, luces bajas, una vela encendida sobre cada mesa. En el escenario una guitarra portuguesa, una viola (guitarra clásica) y una voz. Por el mismo orden, Filipe de Sousa, Nuno Estevens y Ana Pinhal. El Fado rasgó el aire en el espacio. Filipe y Nuno conocieron a Ana ese mismo día por la mañana. Ellos, con los temores de que ella pudiera ser una “pipí” (niña pija) portuguesa. Ella, con el temor de que estos portugueses emigrados a París viniesen con aires de grandeza y no diesen la talla. En cuanto se cruzaron sobre el escenario, los miedos se disiparon.

     

    Fado Tradicional

    Ella, Ana Pinhal, portuguesa de Oporto, comenzó a cantar Fado en Sevilla, mientras estudiaba Flamenco. Nuno lleva un año en París promoviendo un circuito de Fado con gente de diversas partes de Europa. Filipe es medio francés y ya le conocen en los círculos parisinos por ser el de la guitarra portuguesa.

    Entre el repertorio, se colaron algunos fados dedicados a Oporto y en la sala algún corazón latió más fuerte durante esos minutos.

    Los asistentes consiguieron tararear A casa do mariquinhas y lanzaron besos cuando se descubrieron en Una casa portuguesa.

    Con certeza, el Fado llegó a donde no llegan las palabras. Cuando el músico cierra los ojos y se consigue ver lo que hay dentro, no hace falta entender el significado de cada palabra.

    Antes de terminar esta parte de fado clásico, Anal llamó a Carolina Blávia, culpable del festival y fadista leridana. Carolina subió al escenario, cantó en catalán y convirtió las eses en eslabones de una cadena que une las sonoridades del portugués y el catalán.

    Fado Flamenco

    En la segunda parte, Ana salió acompañada de Francisco Almeida, Chico. Y no un chico cualquiera, Chico Almeida. Chico comenzó a interesarse por el flamenco y eso le llevó a formarse en Sevilla. Fado Violado interpretó un repertorio de fados fusionados con el flamenco.

    Esta noche sólo estaban ellos dos, pero Fado Violado es un grupo en el que también están otra guitarra, un contrabajo y un piano.

    Con la mano en el regazo, la respiración del guitarrista, el palmeo y el taconeo, Rosinha dos Limões se hizo andaluza paseando con su cesto de limones. Una vez más, violaron el fado para deleite del público, que apretado contra los asientos, sintió los lamentos de la guitarra como propios.

     

    Um rincón de Portugal

    En la entrada, O Lusitano iba recibiendo con un mostrador de petiscos (pinchos): rissois de leitão, rissois de camarão, bolinhos de bacalhau, bacalhau à brás, pão com chouriço, bacalhau com natas, coxinhas, pasteis de Belém, bolo de feijão, salame…

    Mientras la gente se iba metiendo en contexto a través del gusto, proyectaron un documental que dibujaba la parte sonora. Fadografía es un proyecto que indaga en el sonido del Fado a través de la imagen. Es una experiencia que aúna diferentes formas de expresión y se atreve con la experimentación sobre el Fado tradicional.

    El Café del Teatre abrió sus puertas este viernes, 18 de octubre, para convertirse en un rincón de Portugal. Un rincón donde, como anunció el cónsul, el Fado hizo que las palabras no fueran imprescindibles.

    Filipe Sousa, Ana Pinhal, Chico Almeida, Carolina Bávia y Nuno Estevens.
    Filipe Sousa, Ana Pinhal, Chico Almeida, Carolina Bávia y Nuno Estevens.
  • Portugal, a cuatro platos de distancia

    El olor de la cocina portuguesa ha llenado Lleida. Al menos una cocina de Lleida. Cerca de treinta asistentes se han acercado por medio de esos olores, a cuatro platos de distancia, a Portugal.

    El cocinero leridano Antoni Rúbies ha hecho de maestro de cocina. Para hacerlo se documentó y se empapó de las particularidades culinarias portuguesas. No se limitó a presentar las recetas, sino que a cada paso añadía comentarios: “el arroz, la patata y las verduras están casi siempre presentes en las comidas”, “las sopas son un plato bastante típico incluso en días de mucho calor”, “en Portugal existe una receta de bacalao para cada día” o “algunos platos los terminan con cilantro, una hierba muy aromática a la que aquí no estamos muy acostumbrados”.

    Tenía una hora, eran las 19:43, para cocinar cuatro especialidades: arroz de tamboril, sopa de couve, brandada de balcalhau y bacalhau à brás. En el recetario que nos dieron a cada asistente: Bacallà Dorado, Sopa de col, Arrós de Tamboril y Stracciatella de bacallà amb figues d’Alguaire.

    El chef se detuvo con el arroz, pues es su especialidad y la especialidad que aborda en su restaurante. Y con la brandada sacó la creatividad y realizó un ejercicio de fusión que impactó bastante entre los atentos aprendices de cocina.

    Los olores de cada uno de los platos iban saliendo de las cazuelas, por partes, pidiendo paso. Como el propio Antonio Rúbies, que con tremenda delicadeza combinaba las tareas de cada uno de los platos y las explicaciones. El resultado se iba sintiendo y al marcar el reloj las 20:45 los cuatro platos en fila y “vestidos” de gala estaban listos.

    Stracciatella de bacalao con higos en la copa, bacalhau à brás y sopa de col.
    La stracciatela de bacalao con higos, bacalhau à brás y sopa de col.

    La cocina portuguesa es, para mí que no soy especialista en gastronomía pero sí de buen diente, como Portugal. Es una mezcla de sabores que pueden resultarnos muy familiares de la dieta mediterránea, sin embargo, introduce trazas exóticas: cítricos, hierbas aromáticas, legumbres, verduras, frutas. Como nos explicó el chef, la cocina portuguesa tiene toques de la cocina morisca, mediterránea, atlántica, brasileña… En definitiva, cada plato es un pedazo de Portugal o de su historia.

    La muestra de cocina, patrocinada por los Supermercados Plusfresc, se celebró en la Sala Sunka. Fue la segunda sesión de la actividad que abre este año el festival Interfado, II Festival Internacional de Fado de Cataluña.

    Hoy, Interfado acercó a Lleida unos bocados de Portugal. Tras ello, unos cuantos salieron con los ingredientes apuntados en la lista de la compra.

  • Estamos de suerte. Estoy de suerte

    II Festival Internacional de Fado de Cataluña. Del 15 al 19 de octubre. Lleida
    II Festival Internacional de Fado de Cataluña. Del 15 al 19 de octubre. Lleida

    El fado, mi fado, me ha traído hasta estas tierras del interior de Cataluña. Lleida parecía estar a una distancia abismal de Portugal. Lo comprobé con varios viajes, más de 14 horas en tren.

    Sin embargo, como dice Vidal Vidal en su columna el Rio Tejo del Fado escrito por Pedro Homem de Mello, bien podría ser el Río Segre de Lleida, por lo menos durante unos días.

    Este río, que ahora veo todos los días, será conmigo (con nosotros) testigo de Interfado. II Festival Internacional de Fado de Cataluña que se celebra esta semana en Lleida. El evento se encuadra en la programación de la XI Mostra Portuguesa. Ha sido organizado por el Orfeó Lleidatà y La Paeria, con la colaboración del Consulado de Portugal en Cataluña. De la parte artística se encarga Carolina Blávia, fadista y leridana.

    El festival comenzó ayer con un curso de cocina en la Sala Sunka impartido por el chef de Lleida Antoni Rúbies. Hoy, en un ratín (19:30 h.) se realiza una segunda sesión a la que acudiré y con la que saciaré parte de la curiosidad que me despierta la fusión Atlántica y Mediterránea.

    El fin de semana, viernes y sábado, en el Café del Teatre, serán las actuaciones musicales  y actividades paralelas.

    Ana Pinhal, Filipe de Sousa, Nuno Estevens y Francisco Almeida, el viernes, presentarán fado tradicional y fado flamenco. Y el sábado, Karina Beorlegui jugará con el fado tango.

    Después de los conciertos se proyectará el documental Fadografía, una fusión entre el sonido y la imagen.

    Interfado consiste en eso, en el juego de fusiones de estilos, artes y culturas. Por ahora, sólo puedo aseverar que estamos de suerte. La distancia se minimiza hasta hacerse insignificante. Estoy de suerte.

    Consulta el programa.

  • Terei de voltar a Mealhada

    Há uns meses atrás tive a sorte passar na Mealhada e parar na Churrascaria Fogo no Chão, comi uma sopa, provei o leitão (delicioso) e para beber, a refeição foi acompanhada do vinho da casa, um vinho verde espumante, “Bolhinhas”. Tenho procurado este vinho nos supermercados e garrafeiras, mas ainda não consegui encontrá-lo.
    O Vinho Verde é tão típico português como são os pasteis de Belém ou a Ponte de Dom Luís.
    A Denominação de Origem “Vinho Verde” foi aceite pelo OIV – Office International de la Vigne et du Vin – em Paris em 1949. Posteriormente, foi reconhecida no registo internacional pela Organização Mundial da Propriedade Intelectual em Ginebre, em 1973.
    O Vinho Verde foi um dos primeiros vinhos exportados em Portugal, há quem diga que foi o primeiro, mas há outros que afirmam que só começou exportar-se depois do Vinho do Porto. Seja como for, o Vinho Verde leva nas costas a experiência dos anos e a tradição. A experiência tem servido aos criadores para fazer estes vinhos ganharem prestigio quer dentro, quer além fronteiras.
    Durante muito tempo, o vinho verde, foi considerado como um vinho de menor qualidade pelo seu peculiar sabor e porque foram comercializadas algumas misturas que nada tinham a ver com os autênticos.
    Embora agora já se possa falar em fama para o Vinho Verde, é muito provável este vinho continuar a ser um grande desconhecido para muitos, mas nunca é tarde. O sabor, fresco afrutado e jovem, destes líquidos faz serem perfeitos para acompanhar a gastronomia do território onde nascem.
    A Região dos Vinhos Verdes compreende o Noroeste de Portugal, é divida em nove sub-regiões: Monção, Lima, Basto, Cávado, Baião e Paiva. Geograficamente a zona é limitada pelo rio Minho a Norte, zonas montanhosas a Leste e Sul, e pelo Oceano Atlântico a Oeste.
    Uma das castas com as quais é realizado este vinho é a casta Alvarinho, casta de origem galaico-português. Os Alvarinhos galegos têm uma reputação no mundo que serve de referente para os vinhos portugueses, mas a história não tem favorecido ao desenvolvimento em igualdade de condições; até não há muito os agricultores portugueses da zona de Monção e Melgaço (as mais valoradas zonas dos vinhos verdes) preferiam vender a uva aos fabricantes galegos porque obtinham maiores rendimentos.
    Não obstante, hoje em dia o vinho verde português da casta Alvarinho dá como resultado brancos de alta qualidade.
    Como curiosidade em Ponte de Lima a casta Alvarinho é conhecida pelo nome de “Galego” ou “Galeguinho”.
    Nesta Região existem muitos produtores, se comparado com o número de engarrafadores. As marcas precisam de uma maior visibilidade para se aproximar dos grandes distribuidores. É por isto que muitos viticultores engarrafam parte das colheitas de forma artesã e ficam fora do circuito comercial e então este vinho é, com sorte, oferecido em restaurantes familiares ou na casa dos amigos.
    Terei de voltar à Mealhada.